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Jóvenes suramericanos son más escolarizados y menos religiosos que sus padres

Para la elaboración del estudio fueron escuchados 7.000 jóvenes de entre 18 y 29 años y 7.000 adultos de entre 30 y 60 años de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay. EFE/Archivotelecinco.es
Los jóvenes suramericanos son más escolarizados y menos religiosos que sus padres, pero comparten con los adultos posiciones en temas morales y éticos polémicos, señala un estudio hecho en seis países de la región.
La investigación fue coordinada por el Instituto Brasileño de Análisis Sociales y Económicos (Ibase) y sus conclusiones, a las cuales tuvo acceso Efe hoy, serán divulgadas el próximo viernes en Río de Janeiro.
Para la elaboración del estudio fueron escuchados 7.000 jóvenes de entre 18 y 29 años y 7.000 adultos de entre 30 y 60 años de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, señaló el Ibase.
Ambas generaciones comparten posiciones en asuntos como la legalización del aborto y la marihuana o en considerar la corrupción como la mayor amenaza para la democracia, según el estudio.
Sin embargo, las mayores diferencias entre las dos generaciones están en el nivel escolar.
Mientras que el porcentaje de jóvenes que completó la educación secundaria en los seis países varía del 56% en Argentina al 41% en Paraguay, el de adultos fue prácticamente la mitad (desde el 34% en Argentina hasta el 12% en Paraguay).
Igualmente fue identificada una brecha generacional en la religiosidad, ya que los jóvenes que dijeron no profesar ninguna fe están entre el 49% en Uruguay y el 4% en Paraguay, mientras que en el grupo de mayores los que se declararon sin religión representan el 35 y el 2%, respectivamente en los mismos países.
También se registró una gran diferencia en el uso de la internet. El porcentaje de jóvenes que acceden a la red varió entre el 61% en Chile y el 29% en Paraguay, en tanto que entre los mayores esa proporción fue del 26% en Argentina y el 6% en Paraguay.
En cuanto a las convergencias, ambas generaciones coinciden en señalar la violencia y la baja calidad de la educación como las mayores amenazas para el futuro.
La violencia apareció en primer lugar en Brasil (45% de los jóvenes y 46% de los adultos), Paraguay (45% de los dos grupos) y en Uruguay (42% y 39% respectivamente).
La baja calidad de la educación fue más señalada en Argentina (37,5% de los jóvenes y 47,5% de los adultos), Chile (45% y 44%) y Bolivia (36% y 40%).
Uruguay es el país en que más apoyo se registró a la legalización del aborto, opinión compartida por jóvenes (56%) y adultos (53%), en tanto que en Paraguay se registró el menor apoyo (jóvenes 15% y adultos 11%).
La legalización del consumo de la marihuana tiene más respaldo en Uruguay (45% de los jóvenes y 27,5% de los adultos), Chile (37% y 22% respectivamente) y Argentina (23% y 17%), que en Brasil (22% y 15,5%), Bolivia (7% y 7%) y Paraguay (6% y 7%).
La pena de muerte tiene un amplio apoyo en Chile (56% de los jóvenes y 61% de los adultos) y en Argentina (45% y 48%) y el menor apoyo en Paraguay (30% y 32%).
Mientras que el 84% de los jóvenes uruguayos acepta que homosexuales sean profesores de menores de edad, entre los adultos ese porcentaje es del 71%.
En Brasil esa posibilidad es aceptada por el 80% de los jóvenes y 74% de los adultos, mientras que en Argentina la proporción es del 63% de los jóvenes y el 58% de los adultos, y en Chile, del 56% y el 44% respectivamente.
La corrupción es considerada la mayor amenaza a la democracia por el 64% de los jóvenes y 65% de los adultos en Argentina, por el 56% de los jóvenes y el 54% de los adultos en Brasil, y por el 49% de los dos grupos en Chile.
En cuanto al futuro, en todos los países, con la única excepción de Paraguay, la confianza en que la vida será mejor en unos diez años es mayor entre los jóvenes que entre los adultos.
Los más optimistas son los brasileños, donde el 83% de los jóvenes y el 79% de los adultos esperan tener una mejor vida en diez años, y los menos entusiastas son los argentinos (61% de los jóvenes y 56% de los adultos).