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León Benavente: "Cuando una canción te gusta no necesitas que nadie te la explique"

León Benavente tienen una de las agendas de conciertos más repletas del panorama musical independiente patrio, pero aún así han encontrado hueco para sumarse a última hora al Mad Cool Festival, que se celebra desde este jueves en Madrid, sustituyendo a última hora a unos Fuel Fandango que causan baja por prescripción médica (la cita, el viernes 17 a las 21:50 horas).
El cuarteto está actualmente en la carretera presentando las canciones de su segundo disco, 2, editado el pasado mes de abril, con una colección de furiosas canciones repletas de lírica, con extensos y combativos textos, resultado de las sesiones en Garate Estudios (Andoaín) a las órdenes de Kaki Arkarazo, con mezclas ya en Madrid de Luca Patricca.
Un nuevo disco aún más frenético y robusto que el anterior, resultado de "haber tocado mucho" y haberse conocido "todavía más" durante los últimos tres años, tal y como apunta el guitarrista Luis Rodríguez en referencia al tiempo transcurrido desde su debut de 2013, cuando irrumpieron en la escena con la vitola de supergrupo por los trabajos (algunos aún actuales y otros pasados) de sus miembros con Nacho Vegas, Tachenko y Schwarz.
"Decir que somos un supergrupo nos parece una caca de la vaca desde el primer momento que lo escuchamos", dice a Europa Press entre risas el bajista Eduardo Baos, antes de que Rodríguez tercie para recalcar, esto sí que son un grupo "claramente de directo". "Al final nos limitamos a decir que somos una banda de rock, pero como la etiqueta es tan amplia, supongo que hacemos rock a nuestro estilo", apostilla el guitarrista.
Baos vuelve a tomar la palabra para resaltar que para esta segunda acometida querían "más potencia, guitarras y energía". "El disco anterior cogió otro carácter en directo que no era tan preciosista con respecto a cómo estaba grabado. Llevábamos poco como grupo antes de grabar y después hemos estado tres años, así que por inercia este disco iba a tener un sonido más directo", argumenta.
LARGOS TEXTOS RECITADOS
Una de las características diferenciales de León Benavente son los extensos textos recitados, prácticamente propios del 'spoken word' e ideados por el vocalista y teclista Abraham Boba, en los que plasma su personal y visceral visión del mundo. "Está la idea de huir de la melodía o de la canción con desarrollos melódicos. Hay canciones construídas sobre un solo acorde y los fraseos de las voces son más rítmicos que melódicos", explica Boba.
A este respecto añade: "Por ejemplo Habitación 615 es un fraseo incluso más típico del rap. Hemos buscado cosas que teníamos en la cabeza que no habíamos hecho nunca y queríamos comprobar hasta donde podíamos llegar. Y para poder desarrollar textos más largos y que no necesitan demasiada rima, el spoken word o recitado es un recurso bastante fácil".
Con unos textos tan trabajados, Boba está de alguna manera acostumbrado a que le pregunten por el significado de las canciones de León Benavente, algo que responde con sorna y sonrisa pícara planteando que "la labor de promoción es de las más tediosas que puede tener un grupo, pero al final la haces".
"A veces se pueden tener conversaciones sobre el propio trabajo sin desmigar cada canción o sacar frases sueltas de los textos. Hablar del trabajo propio siempre es muy poco gratificante. Cuando una canción te gusta no necesitas que nadie te la explique. Y no ya de ahora, sino que de nuestras preferidas no hemos necesitado que el autor nos las explique para que nos gusten o nos hagan vibrar", reflexiona.
UNA BANDA DE DIRECTO
Una vez zanjada la cuestión de los textos, reincide Baos en el poderío en vivo de León Benavente y asgura que en los conciertos lo dan "todo". "A mí me ha pasado de todo, desde reír hasta llorar y marearme y vomitar", admite ante las carcajadas de sus compañeros, para luego agregar que ahora los músicos han vuelto "al inicio de la historia, cuando tenían que ir a tocar a todos los sitios que podían para ganar dinero y sobrevivir".
Aparte de asentir, el batería César Verdú reflexiona sobre el momento actual de proliferación de festivales, y plantea que aunque es probable que llegue "un momento en el que esta tendencia irá a menos, ahora mismo es la única manera de que un grupo pueda complementar una gira que también recorra salas".
"El festival al final es necesario porque te complementa todo el verano. Sin compaginar salas y festivales muchos grupos no podríamos sobrevivir, así que aprovechamos de primavera a otoño y luego hacemos una gira por salas", explica Verdú, para quien, además, en España se está "avanzando mucho en en infraestructuras, aunque sobre todo en las grandes ciudades, pues en las más pequeñas se siguen echando en falta muchas cosas".