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Lorenzo Vigas, director de 'Desde allá': "El chavismo es una fuerza militar y Podemos no lo es"

El cineasta venezolano estrena en España este filme, galardonado en el Festival de Venecia con el León de Oro a la Mejor Película
El venezolano Lorenzo Vigas debuta en la dirección de largometraje con el filme 'Desde allá', una cinta que explora el arquetipo del padre ausente en Latinoamérica a partir de la relación entre dos individuos, con la que fue galardonado en la pasada edición del Festival de Venecia con el León de Oro a la Mejor Película.
"El chavismo es una fuerza militar y Podemos no lo es", ha manifestado Vigas durante una entrevista concedida a Europa Press con motivo de su visita a España, en la que ha reconocido que no conoce a fondo la situación española, aunque cree que existen "grandes diferencias entre ambos países".
'Desde allá' se desarrolla en la ciudad de Caracas, donde Armando (Alfredo Castro), un hombre de 50 años que posee un laboratorio de prótesis dentales, busca a hombres jóvenes en paradas de autobús y les ofrece dinero para que lo acompañen a su casa y poder observarles. Un día se lleva a casa a Elder, un joven de 18 años, líder de una pequeña banda de delincuentes juveniles, con quien mantendrá una relación que cambiará sus vidas.
"América es un continente que espera un caudillo, un líder o alguien que ayude a resolver los problemas", ha señalado el director, quien traslada la carencia de un padre que se plasma en la historia concreta de esta película a todo un continente que no tiene "padre en la casa" y lo ha buscado en la figura de Perón o Chávez.
Vigas ha señalado que este tema es una "obsesión" que le persigue y que pertenece a una trilogía en la que el cortometraje 'Los elefantes nunca olvidan' es la primera parte, seguida por 'Desde allá' y que finalizará con un futuro proyecto que rodará en México y llevará por título 'La caja'. En este sentido, ha precisado que no se trata de un asunto autobiográfico.
Sin embargo, y sin quererlo, la búsqueda de una figura protectora y paterna ha saltado de la pantalla a la realidad. Vigas se ha convertido en padrino de Luis Silva, el joven actor que interpreta a Elder, que se convertirá en una "súper estrella", según asegura. Tal y como ha relatado, procede de "un barrio marginal, muy pobre, donde muchos de sus primos han sido asesinados". Ahora, en cambio, este "diamante", tal y como lo llama, se encuentra en Estados Unidos aprendiendo inglés para convertirse en actor.
"EL DIÁLOGO VA A REGRESAR"
Los protagonistas de esta historia representan a dos clases sociales entre las que no existe "diálogo", puesto que, en palabras de este cineasta, "se cortó en el momento en el que el discurso chavista fue muy agresivo", lo que ha tenido "consecuencias muy duras" porque "ahora nadie se escucha y todo el mundo se grita". Por ello, el personaje de Armando, un "autista sin capacidad de relacionarse", funciona como "una metáfora de la institución del país".
En este sentido, aunque Vigas reconoce que la película es "bastante pesimista", personalmente tiene "esperanzas", porque cree que "la esencia del venezolano es muy comunicativa" y aunque esta crisis "no se va a resolver pronto", está convencido de que "el diálogo va a regresar".
Vigas ha explicado que "los problemas de Venezuela empezaron con el bipartidismo que precedió el chavismo". "Se creó una clase marginal enorme, había una corrupción terrible y era el terreno fértil para un populista como Chávez. El país está mil veces peor que antes. Pero, ¿cómo lo íbamos a saber?", se pregunta.
DE LA BIOLOGÍA AL CINE
Lorenzo Vigas lleva el arte en la sangre y de manera intuitiva siguió los pasos de su padre, un famoso pintor de Venezuela que se estudió medicina. La elección del cineasta fue biología molecular, una profesión que dejó apartada para dedicarse a la que había sido su gran pasión desde niño: el cine.
El detonante fue una cámara que recibió a los 15 años con la que empezó a hacer películas caseras. "Soy una persona que necesita riesgos y el cine conlleva grandes riesgos", ha señalado Vigas, a lo que suma una "necesidad de expresión" que no tenía con sus estudios.
Su valentía le ha llevado a pasearse por los mejores festivales, aunque prefiere seguir rodando sin esperar nada a cambio. "Sería una mala decisión. He sido afortunado, pero no voy a hacer películas para estar en uno de esos festivales", ha asegurado.