Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Norman Bates resucita en Nueva York

Estafa a la administración 117.000 dólares. Video: Informativos Telecinco.telecinco.es
Thomas Parkin había dejado de ser Thomas Parkin para convertirse en su madre Irene Prusik, muerta en 2003 a los 73 años. Cuando esta semana ha sido detenido dijo a la policía que sostuvo a su madre cunado murió y dio su último aliento, "entonces me convertí en mi madre". 
El fraude de seis años ha sido descubierto cuando Parking ha intentado renovar el permiso de conducir de su madre. El detenido vestía una chaqueta rosa y llevaba una peluca rubia y gafas oscuras. Además tenía pintadas las uñas y los labios.
Ahora Parkin y su cómplice, Mhilton Rimolo, otro americano de 47 años, han sido arrestados por estafar al Gobierno 117.000 dólares en concepto de pensión.
El Fiscal público de Brooklyn, Carlos Hynes, ha dicho que la estafa de Parking no tiene precedentes. Además, ha comentado que el detenido a negado que la suya sea la historia de la famosa película de Alfred Hitchcock, Psycho, cuyo protagonista se vestía también como su madre.
La policía sostiene en declaraciones a Timesonline que Parking ( en la imagen inferior con su verdadero aspecto) no "no es estúpido" porque "sus estrategias eran brillantes". No obstante, los agentes han señalado que al final todo se descubre porque hay cosas que no se pueden ocultar.
La cámara de seguridad de la oficina donde Parkin acudió a renovar el carné de su madre muestra como él, travestido, y acompañado de su cómplice, que se hacía pasar por el sobrino de la fallecida, rellena un formulario.
Todo el enredo comenzó con la venta de la casa de la madre. Parkin demandó al nuevo propietario con el nombre de Irene Prusia para no ser desahuciado. Los nuevos dueños iniciaron una guerra legal y hallaron la prueba de que la anciana estaba muerta: una foto de su tumba.