Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La OPEP no logra un acuerdo para congelar la producción de petróleo

Los ministros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) han decidido mantener sin cambios su política de producción de petróleo y han nombrado al nigeriano Mohammed Sanusi Barkindo como nuevo secretario general de la organización durante los tres próximos años.
Así lo ha señalado el cártel en un comunicado emitido tras la reunión que los países exportadores de petróleo mantuvieron en la ciudad de Viena, donde han confirmado su compromiso para mantener el equilibrio del mercado de crudo.
Para proporcionar un suministro "estable", los países miembros han reiterado su compromiso de mantener los precios del crudo en niveles "adecuados", tanto para productores como consumidores de petróleo, pero no han realizado ninguna referencia a limitar su producción.
En este sentido, la OPEP ha considerado que el crecimiento de la demanda, que prevén que se expanda hasta 1,2 millones de barriles diarios, frente a los 1,5 barriles diarios de 2015, se mantiene en niveles "relativamente sanos" teniendo en cuenta en actual escenario económico desafiante.
Además, los ministros de la asociación de países exportadores ha nombrado como secretario general al nigeriano Mohammed Sanusi Barkindo, que tomará posesión de su cargo el próximo 1 de agosto por un periodo de 3 años.
La OPEP ha querido agradecer el "liderazgo" ejercido por su actual secretario general, Abdalla Salem El-Badri, durante su mandato al frente del cártel.
La próxima reunión ordinaria se celebrará en la ciudad de Viena el próximo 30 de noviembre, aunque no se descarta una reunión extraordinaria si la estabilidad del mercado de petróleo se ve amenazada.
El precio del barril de Brent caía hasta los 48,90 dólares desde el máximo diario y anual de 50,30 dólares alcanzado durante las primeras horas de negociación, lo que supone un retroceso del 2,7%, tras conocerse que no se había logrado un acuerdo para congelar la producción.