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Oreja para Hernández con mansada de Tassara

Leonardo Hernández ha cortado una importante oreja en el festejo ecuestre post-isidril que se ha celebrado esta tarde en la plaza de toros de Las Ventas, un espectáculo mermado artísticamente por el comportamiento manso, aquerenciado y en ocasiones hasta huidizo de los ejemplares de Flores Tassara con los que ni Moura padre ni Moura hijo pudieron alcanzar el éxito.
El joven Leonardo, que completó una actuación de menos a más en el tercero, se sobrepuso a la mansedumbre del que cerró plaza, un ejemplar distraído y sin ningún celo al que el torero consiguió imponerse en un tercio de banderillas de gran consistencia técnica por la preparación y ejecución de cada embroque que explotó definitivamente en dos banderillas al quiebro colocadas a lomos de Verdi.
También debió cortar una oreja Joao Moura hijo del segundo, el ejemplar de más posibilidades del sexteto, con el que brilló en el tercio de banderillas montando a Castella, con el que colocó cuatro farpas de gran ajuste citando de frente y yéndose al pitón contrario en la batida, pero el presidente, de manera absurda e incomprensible, denegó la oreja por la práctica totalidad del público. Con el quinto, que huyó de cabalgaduras y buscó la salida arreando a tablas no pudo redondear su tarde.
Moura padre consiguió los momentos más rutilantes de su actuación a lomos de Merlín con el que templó de costado al animal que abrió plaza con gran expresión y estética, pero falló con los rejones de muerte. El cuarto, manso y desentendido de las cabalgaduras, no le permitió mayores logros.
Plaza de toros de Las Ventas. Corrida de rejones de PPV. Casi lleno. Toros de Flores Tassara, de comportamiento manso y aquerenciado, en especial los tres últimos, pitados en el arrastre. Joao Moura, silencio y silencio; Moura hijo, vuelta al ruedo tras fuerte petición y silencio y Leonardo Hernández, silencio tras aviso y oreja.