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Pan Nalin rompe la barrera machista del cine hindú con '7 diosas': "Las mujeres están relegadas a papeles secundarios"

"Las mujeres están relegadas a papeles secundarios", ha manifestado el cineasta hindú Pan Nalin, quien ha superado el obstáculo que impedía colocar personajes femeninos en los papeles cinematográficos protagonistas en el filme '7 diosas', que llega a los cines españoles este miércoles 22 de junio.
Nalin ha viajado a Madrid esta semana junto a algunas de las actrices de este filme, un relato que arranca con un tono aparentemente naif pero que avanza hacia terrenos más complejos y oscuros en los que el director desgrana algunos de los principales problemas a los que se enfrenta la mujer en India.
Tal y como ha señalado Nalin durante una entrevista concedida a Europa Press, '7 diosas' "refleja lo que ocurre en la sociedad urbana de India hoy en día" y, por ello, "es una especie de tragicomedia".
De las mil películas que se realizan aproximadamente al año en India, apenas dos o tres se atreven a colocar en el centro de la acción historias de mujeres, y eso precisamente ha sido lo más osado y valiente de su proyecto, más allá de abordar temas como la homosexualidad o las violaciones, tal y como ha asegurado el cineasta.
"India es una sociedad muy patriarcal, la industria está dominada por los hombres y los estudios de Bollywood están convencidos de que las películas con mujeres no son taquilleras", ha explicado. Si aparecen, siempre interpretan a "una víctima que llora", ante lo cual aparece "su hermano o su padre para protegerla".
Por ello, una película con siete mujeres tuvo que afrontar serios problemas para conseguir financiación y en su país no solo está considerada la "primera película" de chicas, sino que ha recibido adjetivos como "revolucionaria". "Nunca había experimentado tanto agradecimiento por haber hecho esta película, tampoco las actrices", ha confesado.
En el otro lado, no faltaron críticas de los ultraconservadores que increparon al equipo de la película e incluso le amenazaron de "muerte" porque consideran que "estas mujeres, que beben vino y llevan pantalones cortos, han de estar en la cocina", aunque se trata de una proporción muy pequeña de la población, según ha matizado.
La película aborda uno de los problemas más graves de la sociedad de India: las violaciones de la mujeres. "Durante décadas se han mostrado en el cine violaciones, pero nunca se habla de la víctima, sino solo la venganza", ha dicho Nalin, quien afirma que es un tema del que aún cuesta hablar.
CENSURA
No obstante, este filme, que se presenta en España sin cortes, tuvo que modificar algunas escenas, como los besos entre mujeres, o convertir en escenas borrosas las imágenes en las que aparecen diosas, o silenciar blasfemias.
Respecto al rodaje, Nalin ha señalado que tuvo que desaprender el proceso de rodaje y crear otra estructura única para esta película, principalmente porque él es "un hombre que entra en un universo de mujeres", que encarnan unas actrices que fueron elegidas por su forma de ser y sus ideas sobre el papel de la mujer en la sociedad india.
No había un guion para ellas, sino que solamente se les indicó cuál era su personaje. Así, durante cuatro semanas previas al rodaje, convivieron y crearon sus personajes e investigaron sus historias, para crear poco a poco la química.
La historia fue rodada en orden cronológico y nunca se supo lo que iba a ocurrir. "Eliminamos el protocolo de 'acción y corten'", ha dicho el director, quien intentó que el proceso fuera lo más orgánico y espontáneo posible.