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El Prado presenta un cómic basado en las obras del Bosco que no prestó al museo holandés

El Museo del Prado ha lanzado un cómic del dibujante Max, Premio Nacional del Cómic 2007, basado en tres cuadros del Bosco conservados en la pinacoteca española, dos de los cuales, 'Tentaciones de San Antonio' y 'Extracción de la piedra de la locura', fueron objeto de polémica en los últimos meses por la revocación de su préstamo a un museo holandés que iba a exponerlas sin atribuirle la autoría al Bosco.
Durante la presentación del cómic que lleva por título 'El tríptico de los encantados (Una pantomima bosquiana)', tanto el museo como el dibujante han defendido la autoría de estas pinturas ya que, a su juicio, son "muy coherentes" con el mundo del maestro holandés.
"Es cierto que Max eligió los cuadros antes (de la polémica). Yo vi una hoja para poner en marcha el proyecto y ya estaba previsto un relato con estas obras, 'Tentaciones de San Antonio', 'Extracción de la piedra de la locura' y 'El Jardín de las delicias'. Es una cadena que desde luego nosotros seguimos pensando que es lógica, relacionada con el Bosco, muy coherente", ha subrayado el director del Museo Nacional del Prado, Miguel Zugaza.
Esta publicación se inscribe en el programa de actividades organizado en torno a 'El Bosco. La exposición del V centenario', patrocinada por la Fundación BBVA, y con motivo de la cual se reunirá más del 75% del reducido catálogo de pinturas y dibujos conservados del pintor holandés.
En este sentido, el dibujante ha insistido en que a él, como usuario del arte, le dan "absolutamente igual" todas las polémicas sobre atribuciones "al genio o a sus ayudantes de taller". "Si veo un cuadro que me emociona me da igual si lo ha hecho el Bosco de su manita o tenía a uno ayudándole, el cuadro es emocionante igual", ha enfatizado. En todo caso, ha añadido que su cómic es "una prueba de que (estas dos obras) son coherentes con el mundo del Bosco".
Los bocetos y todo el proceso creativo de Max que han resultado en este cómic podrán visitarse los martes del mes de junio en grupos restringidos a las 12,00 y a las 17,30 horas en el Gabinete del Dibujo del Museo. Asimismo, el libro está a la venta desde este miércoles por un precio de 15 euros.
El director de la pinacoteca ha mostrado su deseo de que el cuaderno de dibujo de Max se incorpore a los fondos del Museo del Prado y el dibujante ha aceptado asegurado que para él sería un "honor".
En las viñetas, Max centra su mirada en los personajes de los cuadros a los que da voz y pone en acción, para acercar a los espectadores a la obra del Bosco. No obstante, ha huido de trazos que pudieran recordar plástica o visualmente a la pintura del maestro holandés, utilizando únicamente dos tintas, sin añadir apenas diálogo y haciendo "explotar" ese "humor" que, a su juicio, está a punto de salir en los cuadros del Bosco.
El dibujante ha explicado que, como profesional, también aceptaría este reto partiendo de la obra de otros pintores pero ha precisado que le pondría "en apuros", a diferencia del Bosco en quien afirma sentirse reconocido porque le lleva "inscrito" en sus "genes" desde muy joven. "Al principio me infundía mucho respeto", reconoce.
Asimismo, ha puesto de relieve el "colegueo" que siente porque el Bosco, como él, pintaba "por encargo" y "se tenía que apañar para meter lo que quisiera disimuladamente". "Yo llevo 40 años de profesión dedicado a eso, a intentar colar mi rollo en los encargos que me hacen y en ese sentido, puedo penetrar en la cabeza del Bosco", ha explicado.