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REE identifica tres nuevas líneas eléctricas para conectar España con Europa a un coste menor

Como alternativa al enlace submarino por el Golfo de Vizcaya
Red Eléctrica de España (REE) ha identificado tres posibles proyectos de tendidos eléctricos entre España y Francia que permitirían conectar el país con el mercado único energético europeo a un coste menor al de las opciones existentes en la actualidad.
Estos proyectos serían más económicos que el plan actual de tender un cable en el Golfo de Vizcaya y permitirían alcanzar el objetivo de interconexión del 10%, según una nota explicativa remitida por el Ministerio de Industria con motivo del Consejo Europeo de estos días, en el que se están abordando estas interconexiones como parte del debate acerca de clima y energía.
Las tres nuevas líneas serían la de Euskadi/Navarra-Burdeos, con un coste de 1.600 millones de euros, así como la de Sabiñánigo (Huesca)-Marsillón y la de Monzón (Huesca)-Cazaril, cada una de estas dos últimas con una capacidad de 1.000 megavatios (MW).
El Gobierno está trasladando a las autoridades comunitarias la situación de la Península Ibérica, una región aislada energéticamente que no podrá participar a corto plazo en el mercado único de la energía, donde se podrán obtener precios más competitivos.
La capacidad de interconexión eléctrica entre España y Francia es de las más bajas de la UE, al situarse en el 1,4% sobre la potencia instalada. Una vez finalicen en 2015 las obras de la línea subterránea por Cataluña, se elevará al 2,7%, muy lejos aún del 10%.
En la actualidad ya existen cuatro cables con Francia con una capacidad total de entre 1.000 y 1.400 MW. El nuevo tendido por Cataluña aportará una potencia adicional de entre 2.200 y 2.800 MW.
Entre los esfuerzos españoles por mejorar su interconexión con Francia figuran las varias propuestas presentadas para ser incluidas en el Ten Years Network Development Plan (Tyndp), una especie de planificación europea a diez años y revisable cada dos para el desarrollo de redes de transporte de interés continental.
RETICENCIA FRANCESA.
La propia regulación europea establece que es imprescindible el acuerdo de los promotores de los distintos países para hacer proyectos trasfronterizos, y es ahí donde España está encontrando dificultades.
De hecho, los obstáculos interpuestos por parte de los promotores franceses solo han permitido incluir dos proyectos en la planificación europea, que son el enlace catalán previsto, cuya entrada en operación se producirá el próximo año, y el enlace submarino por el Golfo de Vizcaya.
Frente a este enlace submarino entre Aquitania (Francia) y Gatica (España), incluido ya como Proyecto europeo de Interés Común (PCI), surgen ahora como posibles alternativas los tres proyectos indentificados por REE por su menor coste.
INTERCONEXIÓN DE GAS.
En cuanto a las interconexiones gasistas con Francia, durante dos décadas se han limitado a una infraestructura de importación, esto es, con flujo Norte-Sur, con capacidad para unos 2.000 millones de metros cúbicos (2 bcm) al año.
Esta capacidad se va a incrementar considerablemente tras los procesos 'open season' lanzados entre 2013 y 2015, hasta alcanzar el próximo año los 7 bcm en sentido Sur-Norte y 5 bcm anuales en el Norte-Sur.
La creación de una nueva conexión por el eje Este de los Pirineos (Midcat) finalmente no se concluyó por falta de demanda por parte de los comercializadores. Este proyecto ha sido incluido en la lista de Proyectos de Interés Común Europea (y por tanto opta a financiación CEF (Connecting Europe facilities).