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El Reina Sofía acoge la muestra 'Playgrounds. Reinventar la plaza', el potencial socializador del juego

El Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (MNCARS) inaugura este miércoles una de sus apuestas más especiales: 'Playgrounds. Reinventar la plaza', una mirada hacia el potencial socializador, transgresor y político del juego en su conjunción con el espacio público.
La exposición, que se podrá visitar entre el 30 de abril al 22 de septiembre, se detiene en cómo el espacio se ha redefinido y adaptado en función de los usos que los ciudadanos le han otorgado y cómo ha servido para tomar el pulso a la sociedad.
Todo ello, a través de alrededor de 300 obras en diversos formatos, como pintura, escultura, instalaciones, vídeo, fotografía, artes gráficas, cine y documentos.
Entre los artistas, destacan James Ensor, Franciso de Goya, Henri Cartier-Bresson, Helen Levitt, Alberto Giacometti, Ángel Ferrant, Hélio Oiticica, Lina Bo Bardi, Fischli & Weiss, Vito Acconci, Priscila Fernandes, Xabier Rivas, Teatro ojo, Aldo van Eyck, Constant, Joan Colom o Jean Vigo, entre otros.
La muestra está comisariada por el director del Reina Sofía, Manuel Borja-Villel, y Tamara Díaz, cuenta una historia del arte en la que la obra contribuye a la redefinición del espacio público, reinventando la plaza como el lugar de la revuelta del 'homo ludens', interrogando la actualidad del carnaval, reivindicando el derecho a la pereza y descubriendo la ciudad como tablero de juego.
"HOMBRE QUE JUEGA, HOMBRE QUE FABRICA"
Según ha indicado Borja-Villel este martes durante la rueda de prensa, el juego funciona como un "elemento para replantear la ciudad, un diseño urbano que se construye a partir de este elemento de juego".
"En un momento de la modernidad el ocio se vio necesario para evitar los conflictos sociales, un elemento para que el trabajador pudiera tener lugar de esparcimiento", explica. Por ello, "no sorprende" que una de ideas de finales de los años 50 sea la "reivindicación del hombre que juega", ante "el hombre que fabrica".
En este sentido, indica que el elemento de juego es esencial en como se piensan "las relaciones sociales" y en "como se piensa la sociedad".
Además, añade que en las últimas décadas ha formado parte de "las relaciones laborales" así como de "la industria del conocimiento". "Se ha convertido en sí mismo en un objetivo de beneficio, donde la razón utilitaria es central", explica.
CIUDAD, TABLERO DE JUEGO
La exposición está dividida en varias secciones y arranca con 'Actualidad del carnaval', en la que se recupera la figura de esta suspensión temporal de la vida social ordinaria que celerba la ambigüedad del mundo al revés, la mascarada y el juego de ser otro, donde el juego cobra su componente más transgresivo, según ha explicado Borja-Villel.
Entre las secciones también destaca 'La ciudad, tablero de juego', en la que a través de proyectos como Alberto Giacometti e Isamu Noguchi y de referencias a la literatura surrealista se plantea la idea de ciudad como un laberinto que conduce de manera inmediata a su consideración como espacio de juego.
Otro de los apartados interesantes es 'En los desechos del mundo', en la que se hace hincapié en cómo la calle, los solares vacíos y los terrenos baldíos emplazados en la periferia urbana han ejercido históricamente un atractivo especial como terreno de juego para los niños que escapa a la mirada e interferencias de los adultos.