Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

En Reino Unido cierra un colegio... ¡por el Mundial de fútbol!

En un colegio de Hampshire (Inglaterra), los alumnos saldrán una hora y media antes de clase el día 23 de junio. El motivo no es una emergencia nacional... en teoría. Ese día, la selección inglesa de fútbol jugará contra Eslovenia, en uno de los partidos del Campeonato del Mundo que está a punto de comenzar en Sudáfrica. Algunos de los padres de los alumnos han montado en cólera: por una razón o por otra, el fútbol está permitiendo detener el tiempo.
Una de las principales razones es la constitución de un órgano en el colegio, "la voz de los estudiantes", que participa activamente y con bastante peso en las decisiones que se toman en los claustros y en los órganos directivos. Lo que responde a una reforma educativa que pretende dar más voz a los estudiantes en la vida estudiantil. 
En este sentido, el director del colegio Bohunt, Neil Strowger, ha aceptado reducir la duración de las clases a los 1.200 alumnos del centro para que puedan ver el fútbol. El 'día d', es decir, el 23 de junio, el colegio estará ya cerrado a partir de las 14:00. El objetivo prioritario: que todos puedan apoyar a la selección a través de la televisión.
Nada más se sabe sobre qué ocurrirá si la selección inglesa avance en la competición. Uno de los padres se lamentaba: "No puedo creer que todo se detenga con ese partido; ni que fuera la final del campeonato". Algunos mitos ni siquiera se cuestionan. 
No es la primera noticia negativa a raíz de la mayor participación de los estudiantes, consecuencia de una iniciativa nacional de reforma educativa: los alumnos llegan a participar de las entrevistas de trabajo que se hacen a los aspirantes a integrar el nuevo profesorado.
Quizá lo más preocupante sea la reacción de las familias, que claman por tener que cuidar durante más tiempo de sus hijos. Ni una queja por la invasión del fútbol, no ya en la vida cotidiana o en la economía, sino en la propia vida estudiantil. Lo principal es que gane Inglaterra.