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Roxxxy, la primera robot sexual, fue creada para cuidar ancianos

Una compañía de New Jersey ha desarrollado la primera robot sexual, que aunque no cocina, ni pone la lavadora promete satisfacer a sus propietarios. El creador de Roxxxy, Douglas Hines desconcierta cuando explica que esta especie de muñeca hinchable supertecnológica fue concebida para auxiliar en las tareas del hogar a ancianos desvalidos, pero encontró tantas trabas burocráticas que miró hacia otros mercados y encontró un destino menos altruista, pero igual de humano.
Así lo ha contado al periódico   que explica los orígenes de la Roxxxy. El ingeniero Hines ha asegurado que se inspiró en un amigo que murió en los atentados del 11-S contra las Torres Gemelas. 'The Huffington Post'
Su muerte le hizo pensar en cómo preservar la personalidad de su amigo y dar la oportunidad a sus hijos huérfanos de poder intercambiar con un sustituto de su padre.
Hines, además, pensó que podía crear una auxiliar del hogar para las personas mayores, pero cuando echó un vistazo a la posibilidades comerciales de este tipo de personalidad artificial se encontró un mar de dificultades que le hicieron cambiar sus miras.
"Eran tremendo los trámites regulatorios y burocráticos que teníamos que pasar. Nos obstaculizamos, así que busqué otros mercados", dijo el creador de Roxxxy.
Sin embargo, Hines no descarta seguir investigando y perfeccionando la tecnología de las personalidades artificiales, porque "la robot sexual es solo marketing, pero no la actividad principal de la compañía".
En un libro de 2007, "Love and Sex with Robots", jugador de ajedrez británico y experto en inteligencia artificial David Levy, por su parte, está convencido de que las parejas sexuales robots se convertirán en importantes para los seres humanos, respondiendo a las necesidades que otras personas no pueden o no satisfacer.