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El centro Sanitas Residencial Sagrada Familia es acreditado como "Centro Libre de Sujeciones"

El centro Sanitas Residencial Sagrada Familia ha sido acreditado esta mañana como "Centro Libre de Sujeciones" por la Confederación Española de Organizaciones de Mayores (CEOMA) y es que, gracias al proyecto 'Por una residencia sin sujeciones', los mayores de Sanitas Residencial Sagrada Familia reciben no sólo una "atención personalizada" sino también "libre de sujeciones".
Esta acreditación supone un reconocimiento al proyecto 'Por una residencia sin sujeciones' que puso en marcha el centro y que "ha conseguido eliminar el uso de las sujeciones y cambiar la filosofía de cuidados de la residencia". Con la iniciativa se pretende "preservar la dignidad" y proteger la integridad de los residentes "ofreciéndoles los mejores servicios y cuidados" a lo largo de las diferentes fases de su vida. El resultado de este programa es que de los residentes que utilizaban sujeciones en el centro, "en la actualidad ninguno las necesita".
Para el director de Sanitas Residencial Sagrada Familia, Ferran Garrido, -quien ha recibido la acreditación de manos del vocal de CEOMA, Antoni Segura-, "el éxito del proyecto se debe principalmente a la implicación de todo el equipo que conforma Sanitas Residencial Sagrada Familia y, sobre todo, al cambio en la manera de cuidar, siempre respetando la voluntad del residente".
Por su parte, el director general de Sanitas Residencial, Domènec Crosas, ha asegurado que "el principal objetivo del centro es conseguir que todos sus centros sean libres de sujeciones". En la actualidad, la compañía es la primera organización de España que tiene veintisiete residencias libres de sujeciones, lo que supone que "más del 65 por ciento de los centros de la red hayan recibido un reconocimiento externo en este sentido".
LA NECESIDAD DE UTILIZAR SUJECIONES HA PASADO DE UN 24% A UN 1,8%
Además, el porcentaje de residentes que necesitan utilizar mecanismos de sujeción ha pasado del 24 por ciento a menos de un 1,8 por ciento, cuando la prevalencia en España alrededor del 30 por ciento", ha subrayado.
Asimismo, el vocal de CEOMA, Antoni Segura, ha destacado que entre los objetivos de CEOMA están "mejorar la calidad de vida y dotar de visibilidad a los mayores, ya que no hay personas más desprotegidas, vulnerables e invisibles que miles de ancianos afectados por distintas demencias".
Segura ha incidido en que el uso de sujeciones "se opone a los principales objetivos de los cuidados prolongados que deben tender a lograr el máximo grado de independencia, capacidad funcional y calidad de vida posible".
A su juicio, "es muy importante" concienciar a la sociedad de que "es posible vivir sin sujeciones", incluso, en el ámbito residencial. Para ello, sugiere la necesidad de que las comunidades autónomas "tomen conciencia de la relevancia de regular el uso de sujeciones físicas y farmacológicas en personas mayores institucionalizadas".
LAS SUJECIONES EMPEORAN LA CALIDAD DE VIDA DE LA PERSONA
El uso de las sujeciones en su momento pretendía prevenir situaciones de riesgo en determinados tipos de pacientes. Sin embargo, han explicado que con el paso del tiempo se ha demostrado que "su utilización acarrea algunos problemas y que disminuye la calidad de vida de la persona: aparición de úlceras por presión, incontinencia, trastornos conductuales, inmovilidad, atrofia muscular, etc".
Según han señalado desde el centro, el método de trabajo establecido por Sanitas incluye formación para todo el personal y un plan de acciones multidisciplinar. En primer lugar se realiza es un análisis exhaustivo de la situación de cada persona porque la diversidad de los casos requiere de una planificación previa para determinar qué consecuencias ha tenido el uso de sujeciones y cuáles serán los efectos de su eliminación.
Una vez que se han retirado las sujeciones, se lleva a cabo un seguimiento para evaluar si la persona necesita ayudas adicionales como fisioterapia personalizada, terapias no farmacológicas, retirada de la medicación neuroléptica o la adquisición de recursos técnicos como sensores de movimiento o caídas.
El proyecto 'Por una residencia sin sujeciones' ha demostrado que obteniendo todos los beneficios de la eliminación de las sujeciones, "no ha aumentado el número de caídas que sufren los residentes y se mantienen en la cifra de aquellas que tienen consecuencias más graves, como fracturas o traumatismos cráneo-encefálicos".
Asimismo, se ha comprobado que en los centros sin sujeciones "se respira un ambiente calmado, apacible, donde tanto residentes como trabajadores se sienten cómodos".