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El Teatro Real estrena una adaptación de 'La flauta mágica' de Mozart a la época del cine mudo de animación

El Teatro Real estrenará este sábado, 16 de enero, una adaptación de la última obra que Mozart estrenó antes de morir, 'La flauta mágica', que ahora vuelve a los escenarios en una versión adaptada al estilo del cine mudo de animación. La representación ha sido reelaborada a partir de la versión que la compañía '1927' estrenó en la Komische Oper de Berlín y que ha llegado también a otros países de Europa, a EE.UU., a China y que llegará también a Barcelona.
"Estoy muy orgulloso del trabajo que hemos hecho --ha asegurado el director musical del Teatro Real, Ivor Bolton-- es una de las obras más rompedoras que he hecho. Fue escandalosa en su momento y recibió quizá el pateo más sonoro de la historia del Reino Unido, pero luego se convirtió en un clásico".
Según ha indicado, la adaptación que se estrenará el sábado "capta perfectamente" la ópera original, teniendo en cuenta tanto que fue pensada para el disfrute a un nivel popular como el origen "masónico" de la trama, centrada en la batalla entre el bien y el mal y la lucha por "llevar la luz al oscurantismo".
La versión que presenta el Teatro Real ofrecerá doce funciones entre el 16 de enero y el 30 de enero y cuenta con parte de las personas que trabajaron en el estreno de la adaptación original en Alemania, y traslada a los ritmos y mecanismos del cine de época la trama y los "múltiples niveles" de mensaje que contiene la obra de Mozart.
Además, en el reparto están presentes entre otros Joel Prieto y Norman Reinhardt (en el personaje de Tamino), Sophie Bevan y Sylvia Schwartz (como Pamina), Joan Martín-Royo y Gabriel Bermúdez (representando a Papageno), Ana Durlovski y Kathryn Lewek (como la Reina de la Noche), Christof Fischesser y Rafal Siwek (en la piel de Sarastro) y Ruth Rosique (como Papagena).
El director artístico del Teatro Real, Joan Matabosch, se ha mostrado "orgulloso" de que la adaptación que se presentará en Madrid contará con un total de 16 cantantes españoles y ha puesto de relieve que "ninguno de ellos está aquí por ser español. "Están aquí porque son muy buenos", ha asegurado.
En cuanto a la adaptación, ha recordado que, en su momento, 'La Flauta Mágica' empleó el género del 'Singspiel', en el que se entremezclan los diálogos y las canciones y estaba reservado hasta entonces a obras de carácter popular, y fue capaz de elevarlo hasta hacerlo "digno de cualquiera de las cortes de Europa".
"El motivo por el que esta producción funciona tan bién es porque, a pesar de que resulta chocante por el estilo que se le ha dado, resulta completamente armónica con lo que hizo Mozart --ha subrayado--. Es algo absolutamente pertinente, es recodificar la obra en el mismo sentido que lo hizo el compositor".
Por ello, ha recomendado a quienes se acerquen a verla que, pese a que se encontrarán con algo "muy chocante" sean capaces de "dejarse llevar".
ACTORES Y DIBUJOS ANIMADOS
Con respecto a esto, el responsable de la dirección de escena, Tobias Ribitzki (que trabajó también en la adaptación original estrenada en Berlín) ha subrayado que, pese a que ha sido una obra "muy divertida" de llevar a cabo, también ha sido particularmente difícil, debido a que los actores y cantantes que participan en la escena tienen que interactuar con la escenografía, los personajes y los textos que aparecerán proyectados en el escenario.
El reto consistía, según ha explicado, en conseguir que el público "crea de verdad" que hay una interacción real con la pantalla y se involucre en la obra. "Esperamos al público con gran curiosidad. La audiencia es una parte muy importante de la obra. Somos teatro, vivimos de la conexión con la audiencia", ha explicado.
La adaptación traslada el ambiente y los personajes de 'La flauta mágica' a la Europa industrial de principios del siglo XX, mezclada con elementos propios del cine de animación, eso sí respetando los "innumerables niveles" de lectura y disfrute que ofrece la ópera de Mozart, según ha asegurado Ribitzki.
Así, algunos de los personajes principales aparecen caracterizados como algunas de las estrellas del cine de época, y los diálogos aparecen en pantalla acompañados al pianoforte por Luke Green.
"Lo que me gusta de esta producción, por eso, es que puede verla cualquiera y encontrar algo en ella --ha señalado--. Claro que están las ideas sobre masones, trasladadas por ejemplo a ideas como el progreso o las máquinas en la era industrial, pero también hay otros elementos como elefantes voladores de color rosa, más propio de Disney. Eso también la hace interesante, como el hecho de que nunca sabes quién es el bueno y quién es el malo. Esta producción ha sabido trasladar esa diversidad de mensajes".