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Usurpando el aparcamiento a los discapacitados

Se hace. Se hace con total impunidad y sin ningún pudor. Lo han comprobado nuestras cámaras en distintas zonas de Madrid. En sólos unas cuantas horas de grabación hemos registrado decenas de casos. El que se hace el despistado, el que tiene prisa, el que va muy cargado... Todas las excusas son válidas a la hora de aparcar en un reservado para minusválidos.
Hay quien se cree con licencia para dejar su coche donde quiera, sin pensar en el perjuicio que causa. Los discapacitados denuncian la importancia que tienen estas plazas para ellos. Son las únicas que pueden utilizar: su anchura especial les permite abrir totalmente la puerta de su vehículo para aproximarse a él en la silla de ruedas. Quitarles la plaza signfica quitarles la posibilidad de aparcar.
Las más de 35.500 multas impuestas por la policía municipal de Madrid durante 2007 no han disuadido a los infractores. Así que cada día algún minusválido tiene que llamar a la policía municipal para que venga a despejar su sitio. Los agentes multan al conductor que ha invadido una zona pública que no le corresponde con 90 euros. Pero la ley no les obliga a retirar el vehículo, eso queda a criterio de cada agente: si el coche estorba, llamará a la grúa.
Sorprende la cantidad de reservados para discapacitados que son ocupados a diario por gente que sale de sus coches a pie. Pero sorprende aún más la reacción de los infractores cuando se les llama la atención. Ni piden disculpas, ni retiran sus coches.