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Vivir con la espina dorsal divida en dos

Chantelle Ross tiene sólo 16 años y ha sido sometida a una operación extremadamente complicada. La joven, que vive en Glasgow (Escocia), sufría terribles dolores de espalda y los médicos le dijeron que eran "dolores de crecimiento". Después de un tiempo, los doctores vieron que, en realidad, los dolores eran provocados porque Chantelle tiene la espina dorsal dividida en dos.
La joven sufre una extraña enfermedad llamada espondilolistesis. Las vértebras de la base de la espalda de Chantelle nunca han estado unidas, pero al crecer en la pubertad la separación se ha hecho mucho más grave y sólo se mantienen unidas por la médula espinal.
Los médicos que la han tratado aseguran que es uno de los peores casos de esta enfermedad que recuerdan. Cuando vieron las radiografías de Chantelle quedaron aterrorizados y pensaron que la joven estaría condenada a vivir sentada en una silla de ruedas.
Ahora, Chantelle ha sido operada, sus vértebras han sido unidas mediante piezas de titanio, pero aún le queda un largo camino por recorrer para cumplir su sueño de ser peluquera. BQM