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WAS: "Ser diferentes es la manera de dejar nuestra huella"

La banda vizcaína We Are Standard ya no es We Are Standard. Ahora se llaman WAS y están de vuelta con un nuevo trabajo titulado Gau Ama que supone un nuevo paso en su evolución musical, en esta ocasión encaminada hacia la fusión de música electrónica con música tradicional vasca. Txalapartas incluidas.
"Siempre hemos querido cambiar de disco a disco porque entendemos que la música es arte y evolución, es proponer cosas nuevas y no siempre seguir haciendo lo mismo", explica a Europa Press el vocalista Deu Txakartegi, quien además resta importancia al cambio de nombre asegurando que no tenían "nada que conservar".
Y prosigue sobre esto último: "Es una manera de marcar una etapa. Eres conservador cuando tienes algo que conservar, y nosotros no teníamos nada que perder. Sí, tenemos nuestros fans, pero teníamos más que ganar que perder con un cambio así".
Automáticamente relaciona el cambio de nombre con el cambio de dirección musical, defendiendo que sus nuevas canciones reflejan lo que les interesa actualmente en la "música electrónica, con cierta psicodelia y desde luego toda esa mezcla de raíces vascas".
"La música vasca siempre ha estado ahí porque es parte de nuestra cultura y ya la escuchábamos antes de la Velvet Underground o Joy Division", admite, para después añadir con sorna: "Igual que las afroamericanas empiezan a cantar en el coro de la parroquia, yo empecé a hacerlo con mis amigos después de comer y beber".
"REIVINDICAR DE DONDE SOMOS"
En esta línea, plantea que años atrás los fans les decían como un halago que parecían de Nueva York o de Londres, algo que con el tiempo comprendieron que podía ir en su contra. "Lo empezamos a ver como un problema porque quizás no estábamos planteando nada nuevo a la gente. ¿Qué podemos ofrecer nuevo a alguien de Nueva York, Londres o Berlín? Si no eres de esas ciudades, ¿por qué vas a sonar igual?", reflexiona.
Así las cosas, tras una colaboración en el Red Bull Studio con Oreka TX y el productor de música house Alex Ferrer, encontraron este camino en el que incluso se asombraron al constatar que la txalaparta "sonaba realmente muy potente".
"El objetivo era lograr un sonido propio algo original, que es lo que todas las bandas buscamos. Queremos ser diferentes porque es la manera de dejar nuestra huella. Además, todo lo de las raices vascas nos ha dado un suelo, un lugar, un sitio. Antes era todo un poco más etéreo. Ahora tienemos una línea horizontal, un punto de apoyo", plantea.
Esto le lleva a asgurar que en lugar de dejarnos colonizar por otras culturas, "quizás sería mejor" actualizar nuestra propia cultura, "tratar de ponerla en el siglo XXI". Y agrega: "Eso es una globalización también pero la ponemos en el mapa desde aquí, no copiando nada de fuera. Es de dentro a fuera".
El resultado, a juicio de Txakartegi, "tiene mucha influencia de la mitología vasca, de personajes de los bosques, de las cuevas, de todo el paisaje, que se aprecia ya en la portada y en el videoclip". "Y estamos contentos con el directo, es más rave. Tiene menos ritmo rock, pero una atmósfera mucho más libre. Tocamos la txalaparta en directo... es divertido y volvemos otra vez a la nocturnidad, porque nosotros somos noche", sentencia.