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El Zoo inicia un programa de reproducción en cautividad del dragón de Komodo

El Zoo de Barcelona ha presentado esta mañana una hembra de dragón de Komodo, procedente del Zoo de Praga, que a partir del próximo año convivirá con los dos machos que viven actualmente en el zoo barcelonés con el objetivo de intentar la reproducción en cuatividad de esta especie en vias de extinción. EFEtelecinco.es
El Zoo de Barcelona ha iniciado un programa de reproducción en cautividad del dragón de Komodo con la llegada de una cría hembra que se suma a los dos machos que ya tenía el parque de esta especie, que está considerada como los lagartos más grandes del mundo.
La nueva cría pesa 11,5 kilogramos, casi 30 menos que los dos ejemplares que ya estaban en el zoo, y hasta que no alcance su madurez sexual, el año que viene, ocupará unas instalaciones propias, según ha informado el Zoo.
El nuevo ejemplar de dragón de Komodo procede del zoológico de Praga y las crías que nazcan en Barcelona serán especialmente importantes para el Programa Europeo de Cría en cautividad de esta especie, originaria de Indonesia, y que está en riesgo de extinción.
Esta especie puede medir en la edad adulta entre 2 y 3 metros de largo y pesar entre los 80 y los 140 kilogramos de peso, y el ejemplar de dragón de Komodo más grande que se ha conocido medía 4,5 metros y pesaba 232 kilogramos.
Durante mucho tiempo este dragón fue considerado tan sólo una leyenda de marineros, hasta que el año 1912, el director del Museo Zoológico de Bogor (Java) hizo por primera vez la descripción y la clasificación de la especie de manera científica.
Esta especie se mueve con mucha agilidad por el suelo pese al considerable peso que llega a alcanzar, y es capaz de correr hasta 20 kilómetros por hora y de desplazarse entre islas próximas cuando las corrientes marinas son favorables.
El dragón de Komodo caza al acecho mordiendo las presas con sus poderosas mandíbulas, y si la víctima escapa tras el ataque, muere a las pocas horas por la infección que le producen las más de 50 bacterias que contiene su saliva.
Su reproducción es ovípara y, tras la cópula, la hembra pone de dos a treinta huevos en un nido excavado al tierra, dónde nacerán las crías tras ocho o nueve meses.
Sin embargo, es también una de las pocas especies de vertebrados que puede reproducirse por partenogénesis, una forma de reproducción asexual en la que las hembras pueden producir nuevos ejemplares viables sin ser fecundadas por un macho.
La población actual del dragó de Komodo se estima entre 5.000 y 6.000 ejemplares, y pese a que más de la mitad de ellos viven dentro los límites del Parque Nacional de Komodo, que comprende la mayoría de las islas habitadas por el animal, todos los estudios realizados en las últimas décadas señalan una progresiva mengua de su población.
Desde hace unos años, diferentes zoos del mundo como los de Washington, Cincinatti, Honolulú, Miami o Yakarta, han logrado reproducir este tipo de lagartos en cautividad.
Sin embargo, en Europa sólo se ha conseguido reproducir en los zoos de Praga, Londres, Chester y Reptilandia, en la isla de Gran Canaria, que es de dónde proceden los dos machos que ya estaban en el Zoo de Barcelona.