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¿Cómo afrontar la alopecia causada por la quimioterapia?

La caída del cabello producida por la quimioterapia es uno de los efectos secundarios que más angustian a quienes padecen cáncer. Para muchos pacientes, la pérdida de pelo causada por el tratamiento supone más que un cambio físico. Contrarrestar y controlar los efectos secundarios del tratamiento de la enfermedad es un factor vital para minimizar el impacto psicológico y ayudar al paciente a sentirse mejor.
Los expertos recomiendan acudir a un especialista para que realice un estudio completo y valore qué terapia aplicar. La mesoterapia capilar y el láser de baja tensión son algunas de las técnicas que pueden contribuir a regenerar el cabello tras la pérdida debida a la quimioterapia.
"Gracias a la mesoterapia capilar se puede lograr un crecimiento del pelo más sano y fuerte. Se trata de una técnica no quirúrgica e indolora que consiste en la aplicación de microinyecciones de agujas muy finas en el cuero cabelludo, suministrando nutrientes a las zonas afectadas por la caída de cabello", apunta el Doctor Francisco Gómez León de la Clínica Belleza en gotas, experto en tricología e implantología capilar.
Suele empezarse por una sesión semanal de 20 minutos que va disminuyendo a medida que el tratamiento avanza. Los resultados empiezan a verse en un corto período de tiempo, en apenas 3 meses desde el inicio del tratamiento.
El láser de baja densidad es otra de las opciones recomendadas. Este tratamiento activa la circulación de la zona donde se aplica, estimulando el crecimiento del pelo. Según el Dr. Gómez León, "con la combinación del láser de baja densidad y la mesoterapia capilar se consiguen muy buenos resultados".
Compresas frías para frenar la caída
La pérdida de pelo se produce porque algunos tratamientos pueden dañar las células que ayudan al crecimiento del cabello. La caída no se produce en todos los casos, ni de la misma manera. Suele comenzar a partir de la primera semana desde el inicio del tratamiento y puede ser parcial o integral, dependiendo del fármaco, de la dosis y de la persona. Cuando el fármaco se inyecta es más probable que se pierda el cabello ya que se extiende por todo el cuerpo.
Para evitar que cambio físico tenga mayor impacto psicológico, es recomendable cortarse el pelo antes del inicio del tratamiento. Según el Dr. Gómez León, "el uso de compresas frías antes, durante y después del tratamiento quimioterápico, puede ayudar a evitar la caída, ya que estrecha los vasos sanguíneos en la piel de la cabeza y de esta manera llega menos fármaco a los folículos pilosos".
El uso de pelucas o postizos, mientras crece de nuevo el propio cabello, también es una buena opción para que el cambio de imagen no sea tan impactante. Además, un acompañamiento psicológico y hablar abiertamente del tema con un especialista puede ser de gran ayuda.
En general, el nuevo cabello tarda entre seis y doce meses en volver a crecer por completo y puede tener una textura e incluso un color diferente al pelo original. "Será mucho más fino y se puede dañar con mayor facilidad, esto es debido al proceso que se ha producido en el folículo piloso durante el tratamiento, por eso es importante tener un cuidado especial", afirma el doctor Gómez León.
Cuidar el cabello y el cuero cabelludo durante el tratamiento del cáncer es clave según este especialista. Por este motivo, aconseja "lavarse el pelo un máximo de dos veces por semana, masajear el cuero cabelludo para quitar la piel reseca, realizar un cepillado suave con peine de púas anchas, evitar sujetar el cabello, así como rizarlo o usar secador con aire muy caliente".
El estado de ánimo puede jugar un papel fundamental para afrontar el cáncer. Sentirse bien con uno mismo y minimizar los efectos físicos derivados del tratamiento es clave para tener una actitud positiva ante esta enfermedad.
Sobre Belleza en Gotas
Belleza en Gotas es una consulta médica, con sede en Barcelona, especializada en el área de la Medicina Estética, Antiaging y Capilar. La clínica, fundada y dirigida por el doctor Francisco Gómez León, ofrece servicios de calidad y tratamientos estéticos y terapéuticos, únicos y personalizados.
El doctor Gómez León es licenciado en medicina y odontología y posee una amplia experiencia en la medicina de urgencias y emergencias. Está especializado en las áreas de medicina estética, tricología e implantología capilar, odontología estética, además de la educación física y del deporte.