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El alerón del MP24 de McLaren

Dos tipos de circuitos: Monza o Montercalo. Uno de velocidad y otro de estrategia y control al volante. Monza necesita un alerón ligero que le permita llegar a velocidades altas. Montecarlo necesita un alerón que le mantenga unido al suelo. 
Carga aerodinámica mínima en Monza o carga aerodinámica máxima en Montecarlo para que el coche se adhiera al suelo y el control del monoplaza sea más fácil. La pieza utilizada en Monza tiene un reborde muy fino mientras que el alerón utilizado en Mónaco tiene un ángulo máximo con un reborde grueso.
Los pilones son una pieza que consiguen que el alerón sea lo más ligero posible y transmite la fuerza al chasis. "El alerón es como un paracaídas para el coche", explica De la Rosa. "Lo más importante es que todo el aire que le llega te impulse hacia el suelo", comenta el español de McLaren.
La diferencia de velocidad punta entre uno y otro circuito puede llegar incluso a 35 kilómetros. El alerón más ligero permite al coche llegar a los 340 kilómetros y el alerón con más adherencia limita al monoplaza a los 310 kilómetros.