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¿Se arriesgarán los talleres?

La reforma de la Ley de Tráfico castiga, desde el 25 de mayo, duramente a los conductores que lleven inhibidores de radares. Un sistema camuflado en el vehículo que anula la frecuencia del radar y permite que no salte aunque el coche pase a una velocidad elevada. A partir de ahora llevarlo supondrá hasta seis mil euros de multa y seis puntos menos en el carnet, una de las sanciones más graves. Pero además de al conductor, la nueva normativa es dura con los talleres que los instalan. La multa puede llegar a treinta mil euros.
Dos periodistas con cámara oculta preguntan en varios talleres: “Hemos comprado un inhibidor de radares y nos gustaría que alguien nos lo instale”. Casi todos los talleres prefieren no arriesgarse ante una elevada multa, y les dicen que no es posible hacer la instalación. Aunque tampoco es complicado que nos den una dirección donde creen que se pueden instalar.
Nos dirigimos al taller recomendado. Allí, los propios mecánicos nos avisan del riesgo. “Son ilegales y la multa puede llegar a seis mil euros”. “Ten cuidado que la policía es muy lista. No sé hasta que punto te merece la pena”. Pero acceden a instalarlo aunque no directamente. “Yo derivo esos coches a otro sitio, a un amigo mío. Si hay una mínima posibilidad, yo te cobro, eso no hay ningún problema. Tú me dejas el coche aquí, yo me desplazo con él, me lo instalan, te llamo y lo recoges”. El taller toma todas las precauciones necesarias para hacerlo a través de una tercera persona, y sin dejar rastro de quién ha hecho la instalación. “Claro, sin factura. Si te hago factura y luego la policía te para, el culpable soy yo también”.
En otro taller nos recomiendan que usemos detectores de radares, pero no inhibidores. “Yo inhibidores no te los voy a montar, los inhibidores son muy problemáticos”, dice el encargado. “el inhibidor se instaló en su día, pero hoy por hoy no se instala nada de inhibidores. De hecho, la gente que llevaba inhibidores los está desmontando”.
La multa es demasiado fuerte para que la mayoría de los talleres se arriesguen. Este sistema anti radar, sin embargo, se puede encontrar fácilmente en tiendas. Su venta no está prohibida , pero sí su uso. La Guardia Civil tiene a su vez un apartao que detecta los inhibidores si se encuentran encendidos. 
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