Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Una arrolladora Adele cautiva en Barcelona

Nuevos y viejos éxitos han dado forma a un interactivo concierto de dos horas
La cantante británica Adele ha arrasado este martes con un concierto de dos horas copado absolutamente por su carácter arrollador y la potencia de su voz llenando el Palau Sant Jordi de Barcelona a base de nuevos y antiguos éxitos, en una sucesión de temas que no se ha salido del guión de sus anteriores recitales de la gira de su álbum '25'.
Mientras ha durado la espera hasta su aparición en escena, un enorme telón blanco ha mantenido una proyección de sus ojos cerrados, delineados y sellados por sus icónicas pestañas postizas, que ha sido el objetivo de numerosas fotografías viralizadas en las redes sociales.
Con puntualidad británica, a las 21 horas, ni un minuto más --parte del público corría aún para tomar asiento--, los ojos de Adele se han abierto en la proyección dejando paso a un aullido por parte del público antes de que la artista pudiera pronunciar su 'Hello' --single del nuevo '25'-- y surgir de la plataforma central con un brillante vestido, a la que decenas de fans de pista han rodeado para inmortalizarla.
Tras pasearse entre el público, ha entonado el final de la ya emblemática canción con un "Barcelona, thank you", para pasar después a un aplaudido 'Hometown Glory', tema ilustrado con imágenes de la capital catalana, y sin dejar tregua para que su público respirara, su profunda voz ha entonado con fuerza 'One and Only' dejando al descubierto tras el telón a la banda musical que la acompaña.
SIMPÁTICA Y HABLADORA
"¡Encantada de veros! ¿Vosotros sabéis inglés? ¡Gracias a Dios, porque yo no soy muy buena en español!", ha dicho Adele en un presagio de lo que iba a ser la simpatía, cercanía y verborrea con la que ha conducido todo el recital, en el que no ha dejado de hablar; acto seguido ha preguntado si había en la sala alguien de Barcelona, de España y de Inglaterra, a lo que ha recibido el entusiasmo del público contestando en todos los casos afirmativamente.
También ha bromeado con que si alguien estaba en la sala como regalo de navidad o de aniversario, y ha aprovechado para confesar que recientemente ha cumplido 28 y que se siente bastante deprimida: "Si habéis venido a bailar, estáis en el concierto equivocado", ha dicho antes de introducir una rockera 'Rumor Has It', animando a los fans a levantarse y bailar.
"¿Habéis venido a pasarlo bien?", ha proseguido después para introducir 'Water Under The Bridge', tras la que ha vuelto a coger un atropellado ritmo dando paso a 'I Miss You'; después de este tema ha sacado a tres jóvenes del público para hacerse un 'selfie' las cuatro.
DEMASIADA SANGRÍA EN SU ANTERIOR ACTUACIÓN
La artista ha explicado con una risa diabólica que en su actuación de 2007 en Barcelona bebió demasiada sangría, que terminó vomitando en su hotel, y que no recuerda "haber tenido tanta resaca jamás"; con este comentario ha pasado a un solemne 'Skyfall', tema de que le dio el Oscar a Mejor Canción.
Después ha avisado de que los 15 años no duran para siempre como introducción a 'A Million Years Ago'; antes de recordar de nuevo --mientras daba sorbos en una taza-- su actuación hace años en Barcelona para interpretar 'Don't you remember', que ha logrado un prolongado aplauso.
Una segunda fotografía con fans ha tenido lugar cuando una niña ha salido a darle un ramo a la cantante bajo el escenario y ella misma ha pedido a la madre que saliera a tomarse una fotografía; antes de allanar el terreno para su 'Send My Love (To Your New Lover)', que ha terminado con una ola humana vitoreada por ella misma.
Para 'Make You Feel My Love' ha pedido la colaboración del público con el encendido de las linternas de sus móviles, y ha rematado la faena con 'Sweetest Devotion' y 'Chasing Pavements', en el centro del Palau, aunque el público le ha sonsacado 'Someone like you' precedido de un discurso sobre su ascenso como artista.
Los 16.000 asistentes --hombres y mujeres, jóvenes y adultos, locales y extranjeros-- han tenido incluso lluvia en el concierto, que ha envuelto a la artista en la interpretación del bis 'Set Fire to The Rain' antes de fundirse a negro y reaparecer en otro escenario con 'All I Ask'.
Adele ha reconocido que estaba nerviosa antes de empezar, ha felicitado al público por haber repetido después de su anterior actuación hace cinco años y ha proseguido con 'When We Where Young' ilustrada con fotografías de su infancia, y ha puesto punto y final con 'Rolling in the Deep', a la espera de su segunda actuación este miércoles en el mismo Palau Sant Jordi.