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Los concursos eólicos autonómicos dejan más de 6.500 MW encallados en tribunales y administraciones

La oleada de concursos eólicos convocados por las comunidades autónomas en los últimos años ha tenido como resultado una cadena de anulaciones, resoluciones judiciales y problemas administrativos con el Ministerio de Industria que ha dejado encallada más de la mitad de la potencia ajudicada, unos 6.500 megavatios (MW).
Además, casi la totalidad de la potencia adjudicada en estos concursos desde 2008 no ha sido construida ni se prevé que empiece a ver la luz al menos hasta 2013, cuando entre en vigor el nuevo marco regulatorio y comiencen a absorberse los proyectos autorizados por las comunidades autónomas.
Según indica Deloitte en su informe sectorial para la Asociación Empresarial Eólica (AEE), solo algunos de los parques de Andalucía y Canarias han logrado inscribirse en el actual registro de preasignación del Ministerio de Industria.
De los megavatios eólicos sin solución de continuidad, destacan los 2.300 adjudicados en 2008 por Galicia, en un concurso anulado por presuntas irregularidades. Esta comunidad sí fue capaz de resolver el concurso adjudicado en 2010 para la instalación de 2.325 MW.
El otro caso con mayor número de megavatios sometidos a incertidumbre es el de Cantabria, donde el Gobierno regional adjudicó 1.336 MW en 2010. Las empresas y los grupos ecologistas han recurrido el proceso, al tiempo que algunos de los adjudicatarios han declarado su incapacidad técnica para la instalación de potencia.
Extremadura se enfrenta a un doble problema. Por un lado, su concurso convocado en 2005 por 470 MW fue anulado por falta de documentación y, por otro, la convocatoria de 501 MW de finales de 2007 fue resuelta un año después, pero ninguno de los parques ha sido admitido en el registro de preasignación de Industria.
En Cataluña, los 769 MW adjudicados en noviembre del año pasado también tienen problemas. Se ha suspendido la definición de zonas de desarrollo prioritario y se ha denegado el recurso de súplica, por lo que la Generalitat ha presentado un recurso ante el Tribunal Supremo.
Andalucía, que tiene en la actualidad un concurso de 1.000 MW pendiente de resolución, adjudicó 500 MW en 2009. De los 32 parques licitados, 30 quedaron fuera tras la aprobación, en mayo de ese año, de la normativa que creaba los registros para la eólica.
A pesar de haber logrado inscribir proyectos en los registros de Industria, Canarias tiene la experiencia de los 334 MW convocados en octubre de 2004 y anulados por irregularidades en el proceso.
LA AEE, CRÍTICA CON LOS CONCURSOS.
La AEE se ha mostrado muy crítica con estos concursos. Por un lado, asegura que elevan el coste de los proyectos porque a menudo los gobiernos regionales quieren que los promotores se comprometan a desarrollar planes industriales que no tienen nada que ver con la actividad eólica.
Por otro lado, dice que las empresas acuden a los concursos sin saber siquiera la retribución económica que van a tener. Es frecuente que se adjudique potencia a empresas sin experiencia previa y que estas empresas posteriormente se hayan mostrado incapaces de seguir adelante con los proyectos.