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Las ciruelas pasas pueden ayudar a reducir el riesgo de pérdida de masa ósea provocada por la radiación

Investigadores del Centro de Investigación Ames de la NASA y la Universidad de California, en Estados Unidos, han probado diferentes estrategias para evitar la pérdida de masa ósea provocada por la radiación y han visto que el consumo regular de ciruelas pasas puede ser uno de los métodos más eficaces para reducir este riesgo.
Así se desprende de los resultados de un estudio publicado en la revista 'Scientific Reports', cuyos autores recuerdan que la radiación ionizante incrementa el daño oxidativo en los tejidos óseos y causa un desequilibrio en la regeneración del hueso.
"La pérdida ósea causada por la radiación es un potencial problema de salud para los que están expuestos a ella de manera regular. Algo no sólo importante para los astronautas, sino para los pacientes con cáncer que son tratados con radioterapia o a víctimas de accidentes nucleares", ha explicado Nancy Turner, una de las autoras del estudio.
Esta investigadora y su equipo probaron diferentes estrategias para prevenir el daño oxidativo del hueso y otros factores relacionados con el estrés que provocan una pérdida de lo que se conoce como el hueso esponjoso o trabecular anta una radiación prolongada, bien con rayos gamma o con la recibida en el espacio.
Probaron diferentes combinaciones antioxidantes o antiinflamatorias, incluyendo ácido dihidrolipoico, ibuprofeno y ciruelas pasas, para ver en qué medida podían prevenir o, al menos, ralentizar este deterioro óseo. Para ello, utilizaron un grupo de ratones a los que fueron administrando las diferentes pautas para luego exponerlos a una radiación ionizante.
En los roedores vieron que la pérdida de masa ósea se produce mucho más rápido que en humanos, según ha reconocido Turner, de ahí que rápidamente tuvieran que analizar posibles marcadores genéticos que permitieran alertar precozmente ese deterioro del hueso.
De las diferentes alternativas probadas, las ciruelas pasas fueron las más eficaces ya que fue cuando se encontraron menos marcadores genéticos asociados con la pérdida de masa ósea.
Una explicación que podría deberse a que estos alimentos tienen componentes biológicamente activos que pueden resultar eficaces para la pérdida de la estructura ósea, incluyendo polifenoles de los que se conocen sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.