Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Las plantas de cogeneración de purines cerradas barajan reclamar daños patrimoniales a Industria

Las plantas de tratamiento de purines y cogeneración energética barajan la posibilidad de reclamar al Ministerio de Industria daños patrimoniales por las pérdidas que les ocasiona el cierre de las instalaciones a causa de la reforma eléctrica, ha explicado a Europa Press el gerente de la leridana Trajucsa, Antonio Badia.
Antes de plantear la reclamación, las empresas tienen intención de agotar todas las negociaciones y las posibles soluciones que puedan existir, entre ellas la moratoria a la reducción de las retribuciones que llevan planteando varios meses.
"Si nos niegan la posibilidad de continuar yo entiendo que los accionistas de las plantas van a formalizar demandas por daños patrimoniales al Ministerio de Industria", ha señalado Badia.
"Estas inversiones se hicieron basándose en un Real Decreto que Industria ha abolido a mitad de la partida", ha señalado.
Las empresas han comentado esta posibilidad en varias reuniones, aunque en ningún momento han apuntado la cuantía objeto de la reclamación.
Badia, en representación de la Asociación de Empresas para el Desimpacto Ambiental (ADAP), ha participado este miércoles en la Cámara Agraria en la reunión que la asociación y las organizaciones agrarias han mantenido con el senador de CiU Manel Plana y la diputada de CiU en el Parlament Cristina Bosch para buscar salidas a la situación de plantas y ganaderos.
Han asistido también al encuentro el representante de la Federación de Cooperativas Ramon Armengol y de los sindicatos Unió de Pagesos (UP) y Jarc, Rosend Santiveri y Jaume Bernis, respectivamente.
Armengol ha señalado que los ganaderos catalanes afectados por el cierre, además de pedir a la Conselleria que destine el dinero del Estado a abrir las plantas, están empezando a construir balsas para almacenar los excrementos de los cerdos.