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Las nuevas técnicas de congelación de embriones permiten a la mujer quedarse embarazada en el momento "más oportuno"

Las nuevas técnicas de congelación de embriones permiten, por una parte, fecundar a la madre en el momento más oportuno, pero también, conseguir tener una reserva de embriones por si esta fuera necesaria, sin que la paciente tenga que someterse a nuevas punciones.
Así lo ha asegurado el especialista en Ginecología y Medicina de la Reproducción en la Unidad de Reproducción Asistida del Hospital Vithas Nuestra Señora de América de Madrid, Juan Ordás, quien ha informado de que la vitrificación de embriones es una técnica que se ha empezado a utilizar en los últimos años y que utiliza métodos criogénicos nuevos que permiten la descongelación de las células en condiciones óptimas, de tal manera que no hay pérdida de vitalidad del embrión.
La necesidad de congelar los embriones se explica porque no es posible predecir el número exacto de embriones que se van a poder obtener. Así, según el experto, en función de los óvulos que encontremos los fecundamos y a lo mejor salen solo 2 embriones o salen 8. Por eso, nosotros solemos hacer la implantación de 2 embriones y los otros los congelamos, por si la paciente no se queda embarazada en ese ciclo, tener más oportunidades.
"Otro de los motivos por los que los expertos recomiendan congelar los embriones, incluso en su totalidad, es porque se ha visto que la capacidad de implantación del endometrio es peor en el ciclo en el cual extraemos los óvulos, por lo tanto se implantan menos", ha señalado Ordás.
Concretamente, prosigue, la tendencia es que cuando hay estimulaciones hormonales intensas, la recomendación es transferir los embriones en el ciclo siguiente, cuando el endometrio es mejor, por lo cual es preferible congelar todos los embriones para implantarlos después. "Incluso si ya hablamos de un caso de hiperestimulación ovárica, siempre es necesario congelar, ya que disminuyen significativamente las posibilidades de implantación", ha alertado.
Sobre la propia técnica, Ordás ha informado de que la vitrificación, lo que cambia respecto a las técnicas clásicas, son los medios criogénicos que usamos, en los que utilizamos propilenglicol y etilenglicol, que evitan la formación de cristales de agua que es lo que rompe las células. Por eso, según ha asegurado, hay "mejores resultados" que en la técnica clásica, porque al no formarse cristales de agua, las células se descongelan prácticamente intactas.
"Si bien es cierto que hay una leve diferencia en el porcentaje de implantación, es apenas apreciable, descartando además falsos mitos como que haya más riesgo de aborto o mayor probabilidad de defectos fetales", ha zanjado el doctor.