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El consumo de pan de molde representa un 10,7% del total de pan ingerido en los hogares españoles

El consumo de pan de molde representa el 10,7% del consumo de pan de los hogares españoles en 2013, un 0,77% más que el año anterior, según datos de IRI World Wide.
En total, se consumen 182,27 millones de kilos de pan de molde frente a los 1.669 millones de kilos de pan ingeridos por los españoles. Por categorías, el pan de molde blanco supone el 77,72% del consumo del mercado, mientras el integral representa el 22,28% restante.
El hábito de consumir pan de molde se ha ido generalizando en los últimos años debido, entre otros motivos, a la amplia diversidad de oferta con nuevos formatos, sabores y panes adaptados a las necesidades de los consumidores.
Actualmente el mercado ofrece una amplia variedad de este producto: Pan blanco, sin corteza, grande, integral, sin azúcar añadido, multicereales, con avena, mediterráneo, con centeno, con centeno y pipas, de fibra, de leche, de línea, e incluso pan sin gluten y sin lactosa.
Aunque tradicionalmente para la fabricación del pan se ha preferido harina blanca de trigo, estas preferencias están cambiando, y en la actualidad existe un ascenso en el consumo de pan integral o con ingredientes como nueces, semillas u otros que elevan su valor nutritivo y están asociados a mayores beneficios para la salud.
La principal ventaja y diferencia con el pan común, aparte de su textura, es que su contenido en grasa, proteínas y fibra, mayor que en el tradicional, le convierte en un producto más palatable, más blando y menos perecedero, conservándose en buen estado durante más tiempo.