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Amaia Salamanca luce embarazo junto a unos amigos

Amaia Salamanca, aunque ha reducido sus compromisos profesionales ahora que se encuentra embarazada, no descuida el contacto con sus compañeros de profesión y aprovecha su tiempo libre para reunirse con otros actores como Eloy Azorín, con el que coincidió en la serie 'Gran Hotel', y es que eran hermanos en la ficción.
La intérprete no para. Está viviendo un embarazo agitado, y es que aunque ha decidido poner freno a sus compromisos relacionados con la interpretación a la espera de ser mamá, sigue con su agenda profesional para no despegarse del todo del mundo de la escena.
La actriz de 27 años, que mantiene una relación desde hace tres con el empresario sevillano Rosauro Baro, se convertirá en madre por primera vez la próxima primavera. Mientras llega ese momento, disfruta de la compañía de su gente.
Rosauro trabaja actualmente en una consultoría de ingeniería industrial con sede en Madrid. Es un chico emprendedor, hábil en los negocios y muy amigo de sus amigos, a los que echa una mano laboral en estos momentos de convulsión económica. Su lista de conquistas, que incluye nombres como los de Eugenia Martínez de Irujo, se cerró cuando empezó a salir con Amaia, a la que también ennoviaron con los hombres más deseados, como Miguel Ángel Silvestre, Mario Casas, Gonzalo Miró, Luis Fernández (Los protegidos) o su compañero de "Sin tetas no hay paraíso", Antonio Velázquez.
Ahora la pareja es noticia, y es que la próxima primavera será padres por primera vez. Mientras llega ese momento disfruta al máximo de la compañía de sus amigos con los que comparte esta etapa de felicidad. Disfrutó de un divertido almuerzo con el actor Eloy Azorín, tres amigas y un amigo.
Tras el almuerzo, se dirigieron juntos a una conocida cafetería. Seguramente aprovecharon para charlar e intercambiar impresiones laborales relacionadas con el mundo de la interpretación. A continuación, Amaia se despidió de sus amigos y se reunió con una amiga, también embarazada. Juntas disfrutaron de una tranquila merienda. Finalizada la jornada, Amaia se despidió efusivamente de su amiga con un emotivo abrazo.