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Ana Rosa Quintana sus vacaciones más tristes tras el fallecimiento de su madre

Ana Rosa Quintana se refugia en sus hijos tras el fallecimiento de su madre. La periodista retoma sus vacaciones estivales días después de la triste pérdida de su ser querido. María Teresa Campos, Marisa Martín Blázquez, Joaquín Prat o Bibiana Fernández fueron algunos de los compañeros que acudieron al tanatorio de Tres Cantos para apoyar a la comunicadora. El exmarido de Ana Rosa, Alfonso Rojo, también estuvo con ella en este día tan triste.
La comunicadora, que se encontraba de vacaciones cuando su madre empeoró, tuvo que suspender los días de descanso para estar a su lado hasta el final. La madre de Ana Rosa Quintana falleció en la Clínica Moraleja Sanitas de Madrid.*Carmen Hortal tenía 88 años y se encontraba muy unida a su hija, con la que vivía desde hacía años. Los restos mortales de Carmen Hortal se instalaron en la capilla ardiente del tanatorio de Tres Cantos de Madrid. Allí amigos y familiares velaron y dieron el último adiós a la madre de Ana Rosa.* Este año*la periodista celebraba muy contenta el aniversario de su programa*tras 10 años liderando las mañanas.
Ana Rosa y su hermano Enrique recibieron en esos delicados momentos el apoyo de su gente querida. Triste y desolada, poco a poco va superando esta situación. Para hacer frente a estos delicados momentos, Ana Rosa ha encontrado el apoyo y cariño de su marido Juan y sus hijos.
SALIÓ A NAVEGAR CON SU MARIDO, SUS HIJOS JUAN Y JAIME, Y UNOS AMIGOS
Precisamente la periodista disfrutó de una tranquila y relajante jornada en alta mar. Ya se encuentra de nuevo disfrutando de sus vacaciones, aunque este año están siendo muy tristes, y es que hace tan solo una semana fallecía su madre.
Ana Rosa, con un vestido naranja a juego con su bolso, sombrero borsalino y chanclas, salió a navegar con su gente. Ya en alta mar, aprovechó para leer un libro y relajarse mientras su marido dormía en la cubierta de la embarcación y los pequeños se bañaban en el agua.
Tras la jornada, regresaron a tierra. Juan, todo un caballero y muy pendiente de su mujer, ayudó a ésta a bajar del barco. Ana Rosa recibió en todo momento los mimos y atenciones de sus niños, que seguramente son uno de sus mejores consuelos.