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Arquillué es un hombre atormentado, salvaje y falto de amor en "Primer Amor"

El actor Pere Arquillué encarna a un hombre atormentado, salvaje y también sensible y falto de amor en el monólogo "Primer amor", un texto de Samuel Beckett dirigido por Miquel Górriz y Àlex Ollé que se estrena el 15 de julio en el Festival Grec de Barcelona. EFE/Archivotelecinco.es
El actor Pere Arquillué encarna a un hombre atormentado, salvaje y también sensible y falto de amor en el monólogo "Primer amor", un texto de Samuel Beckett dirigido por Miquel Górriz y Àlex Ollé que se estrena el 15 de julio en el Festival Grec de Barcelona.
Hasta el 1 de agosto, el actor catalán protagonizará una apuesta escénica creada por Àlex Ollé y Miquel Górriz que estará en la cartelera de la sala La Villarroel y se verá el próximo año en el Festival Internacional de Moscú.
La obra es una tragicomedia extraída de los relatos de la serie "El innombrable", de Samuel Beckett, de 1946, y que no proviene "exactamente de un texto teatral, sino de una novela corta, muy representada, un análisis, una disección de un pasado que empieza con la muerte del padre y acaba con el nacimiento del hijo", ha dicho el actor.
En versión de José Sanchis Sinisterra, Arquillué "ha levantado un texto", que perseguía desde hace un tiempo y que, en su opinión, "pide una afinación muy especial", por lo que está "muy asustado", aunque espera que la obra le acompañe "tanto tiempo como sea posible".
En el espectáculo se ha hecho "un ejercicio de destilación" a partir de una cosa aparentemente sencilla, el primer amor de "un hombre automarginado, alguien que vive buena parte del tiempo encerrado en una habitación y al que su padre le lleva la comida", ha explicado Ollé.
El personaje es alguien que no tiene comunicación con las personas, vive fuera de la manada, no quiere que le molesten y cuando encuentra a la mujer, a su primer amor, construye a su alrededor una especie de búnker, un nido.
En opinión de Arquillué es tan importante lo que dice su personaje como lo que no dice y lo que no dice "da más miedo, es un hombre que mira el amor, el dolor y la muerte desde otro lado" y, al estar fuera de la cotidianeidad, "da claves para ver las luces y las sombras de nosotros mismos".
Como dice en la obra "todo se me mezcla en la cabeza, cementerios, matrimonios y diferentes clases de excrementos", ha explicado Górriz sobre uno de los textos del monólogo.
Górriz, Ollé y Arquillué han trabajado en el espectáculo con la premisa de que les gustaba la idea de presenciar "la disección del alma de un mamífero".
El argumento es la historia de un primer amor y en ella Beckett "nos enseña lo negativo de lo que se conoce como experiencia positiva en general, el primer amor, y nos relata una historia absolutamente antiromántica".
Otro aspecto que impera en el espectáculo es el humor trágico del autor irlandés que "en nuestras latitudes puede parecernos salvaje" pero hay frases, dichos que se podrían oír, en opinión de Górriá, en un pub irlandés con un par de pintas de cerveza por delante.
Una de las grandes virtudes que tiene el texto es su gran estructura lingüística con la que Arquilllué despliega sus posibilidades dodecafónicas.
Tras tres meses en Shangai al frente de un macroespectáculo de más de sesenta personas, Ollé, uno de los directores de La Fura dels Baus, se pone junto a Górriz y Arquillué al frente de un trabajo de equipo, con una obra en la que "el propio autor pide que no haya ni dirección escénica ni puesta en escena", ha indicado.
Con este espectáculo Arquillué volverá a la escena moscovita en junio del próximo año y en catalán, en un intercambio cultural de la capital rusa con España tras haber representado ya en ella "Platonov".