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Bibiana Fernández: "Rondando los cuarenta me planteé ser madre"

MADRID, 24 Ene. (CHANCE/IRENE DÍAZ) Bibiana Fernández vuelve a pisar los escenarios. Ahora, además de disfrutar de ella en El programa de Ana Rosa se la puede ver en el Teatro Infanta Isabel de Madrid junto a Manuel Bandera cantando al amor en El amor está en Aire, una comedia musical mordaz sobre el amor de pareja que no deja títere con cabeza.
MADRID, 24 Ene. (CHANCE/IRENE DÍAZ)
Bibiana Fernández vuelve a pisar los escenarios. Ahora, además de disfrutar de ella en El programa de Ana Rosa se la puede ver en el Teatro Infanta Isabel de Madrid junto a Manuel Bandera cantando al amor en El amor está en Aire, una comedia musical mordaz sobre el amor de pareja que no deja títere con cabeza.
CHANCE (CH): ¿El amor está en el aire?
BIBIANA FERNÁNDEZ (BF): Bueno, para mi lleva en el aire mucho tiempo, no lo pillo, debe de estar volando. Está en el aire, por lo menos en el Teatro Infanta Isabel y si sales a la callle y respiras también. Afortunadamente y a pesar de tantas malas noticias como vemos a diario en los telediarios yo me quedo con esa parte buena del ser humano que hay y que demuestra que existe mucho amor en muchas direcciones. No necesariamente tiene que ser el de pareja y que esta en el aire y se puede respirar y que te lo encuentras por la calle y te lo encuentras muchas veces con la gente que te vas encontrando, en los trabajos, en los sitios, yo creo que si que el amor esta en el aire, vale como titulo de la función y vale como algo genérico.
CH: ¿En qué consiste este nuevo reto con el que nos sorprendes?
BF: Es una función que habla de los distintos estados del amor. El amor va cambiando, se ve corroído por la rutina, la costumbre, los rencores o el aburrimiento. El amor es poliédrico, nace casi siempre bajo las mismas circunstancias, conoces a alguien y de repente esa persona extraña que entra en tu vida, hace que te olvides de todo lo demás y todo lo que te dice te parece bonito y tu das tu mejor cara y te dice cualquier cosa y tu si, si, si cariño, si, si, si. Después va pasando el tiempo y viene el ya veremos, no sé y luego ya pasas a mayores. Se pasa por todos esos estados dentro del mismo amor. Después llega el desamor y cuando vemos hablar a las parejas de la separación, si escuchas hablar a uno y a otro, parece que están hablando de parejas distintas. Todas esas cosas que pasan las tratamos nosotros en la función con canciones, cantando sin parar.
CH: ¿Cual ha sido tu gran amor?
BF: He tenido mas de un gran amor afortunadamente, he tenido grandes amores, tres grandes amores. Javier Serrano Soto del Río Ruiz, que ya no está entre nosotros y que en una época fue representante mio y de Manuel y yo se que desde donde esté si nos está viendo estará felicisimo. El dia del estreno me acorde enormemente de él. Después tuve a otro que como no es conocido no viene a cuento que lo nombre, no hay necesidad y después tuve a Asdrubal. He tenido más de un gran amor y otros que han llegado en otros momentos de mi vida a los que también quise mucho pero que quizás no me pillaron en el momento adecuado. No tenias conocimiento o no sabia amar del mismo modo o venia cansada de otras relaciones y me faltaba entusiasmo. El amor necesita mucha energía, te come, te devora, sobre todo si eres pasional. Las pasiones tienen la misma naturaleza que las fobias, no son racionales, pierdes la cabeza. He sido una mujer muy afortunada, la gente cuando se separa piensa que que mala suerte ha tenido, pero no, la suerte es enamorarte otra vez porque no es una cosa que dependa de ti, sucede o no, es como un accidente.
CH: ¿Tu tienes ganas de que te suceda?
BF: Ahora mismo no, yo ahora he encontrado un estado ideal. Si me lo dices hace cinco años yo te digo de que estas loca y que tu no sabes lo que estas diciendo porque yo no concebía mi vida sin pareja, mi estado natural era la pareja o la búsqueda de o la espera. Ahora vivo tranquila, en mi naturaleza que no es tranquila , vamos dejarlo claro pero vivo tranquila y contenta, me siento satisfecha y dedico toda esa energía que antes invertía en el amor al trabajo , a mis perros, a mis amigos, cosas que antes había descuidado por esa naturaleza y esa modo de querer no me dejaba espacio ni tiempo para poder abarcar otras cosas con la intensidad con la que ahora lo hago.
CH: ¿Has vivido con pasión?
BF: Si, mi carácter es pasional, cuando yo una vez dije que había cambiado a los hombres por los vestidos quise decir que los vestidos habían entrado a ocupar ese espacio, me había agarrado al mundo de la moda con la misma fuerza que me había agarrado a lo demás, de un modo desenfrenado, no significa que los hombres sustituyan a los vestidos ni mucho menos, los seres humanos ni siquiera son sustituibles, cada amor ha representado un momento de mi vida, yo no era la misma mujer, no llegaba con el mismo bagaje, no tenia la misma edad, ni ellos eran los mismos hombres ni los mismos caracteres, con lo cual tu eres tu y tu circunstancia.
CH: ¿Nunca te planteaste tener hijos o adoptarlos?
BF: Si, en un momento de mi vida si, cuando tenia una edad en la que me parecía estaba bien y que podía ser madre, rondando los 40. Entonces tuve dos relaciones con personas que ya venían de otra relación en la que había hijos, parecía que tu querías sustituir esos hijos pero ni los hijos ni los amores se pueden sustituir, tiene que ser una decisión consensuada porque lo que no puede ser es un conflicto y no llegó. Después de más mayor me pareció egoísta. La maternidad es un compromiso muy serio, es un amor que necesita doble energía, la de amarlo, la de cuidarlo y la de tener responsabilidades y llevarlo adelante y criarlo y todo eso y a partir de una edad ya una no tiene ganas de eso. Salvo que tuviera una familia amplia y una situación económica muy desahogada, seria muy egoísta por mi parte tener un hijo. Quiero a otros niños , a los hijos de mis amigas que no me generan ninguna responsabilidad, puedo mimarlos y ya está. Me gustaría ser abuela porque las abuelas disfrutan de los niños sin necesidad de tenerlos que criar, sin la responsabilidad de educar pero claro tenia que haber sido primero madre así que me conformo ser abuela de los niños de las amigas. No lo hice pero tampoco me queda ese vació, si hubo algún tiempo que si existió esa necesidad o ese sentimiento de querer tenerlos, después ya no porque después, todo se pasa
CH: ¿Conquistas tu o te conquistan?
BF: Estoy tan desentrenada que ahora ya no me acuerdo, hay un flujo que surge entre dos para llegar a eso. Pero hay una hora que es la del camión de la basura que ya cargas con lo que sea, eso nos pasa a todos, todos hemos cogido el camión de la basura alguna vez, sobre todo cuando se tiene una edad. Siempre es bonito que haya un poquito de cortejo, salvo en aquí te pillo aquí te mato que es una situación de urgencia que también tiene esa gracia de imprevisto.
CH: Pero pretendientes has tenido que no te puedes quejar...
BF: No me quejo y no guardo ningún rencor, todo lo contrario, guardo muy buenos recuerdos de todos los hombres que han pasado por mi vida porque hubo cuotas de amor y de ilusión que creo que no he vivido fuera de esas situaciones amorosas, independientemente de las circunstancias que pasaran después a todos ellos les deseo lo mejor. Ninguna de esas relaciones fue ningún accidente, ni me engaño, ni yo no sabía, ni me pillo desprevenida, no, fueron consentidas y por lo tanto soy responsable de todo aquello que paso en las relaciones y lo asumo así y no tengo nada que reprochar a nadie.
CH: ¿Con qué te quedas de toda tu carrera?
BF: El calor del verano pasado ya no me calienta, lo que más te emociona es siempre lo que estas haciendo ahora. No siento añoranza por nada de lo que hice, no tengo tiempo tampoco, ni energía. la añoranza, los recuerdos es un sitio donde te puedes pasear como en una alameda pero que tiene que ser un paseito corto porque no te puedes quedar ahí, es un sitio que no existe, es como el dolor afortunadamente el dolor no tiene memoria, si nos acordáramos de todo el daño que hemos sufrido físico y psíquico nos volveríamos locas. Mi abuela perdió tres hijos, yo no se como podía vivir si no tienes la capacidad de sobreponerte a eso y era una mujer alegre y vital. Yo quiero parecerme a mi abuela María, que llegó a los 90 años y que no tenía prisa por morirse.