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La Biblioteca Nacional dedica una retrospectiva a la abstracción pictórica de Esteban Lisa

Esteban Lisa fue considerado a un pensador y filósofo idealista y humanista. Pero más allá de esa dimensión, siempre escondió uno de sus perfiles más prolíficos: el de un artista que encontró en la pintura un medio de conocimiento.
La Biblioteca Nacional de España dedica ahora la primera retrospectiva que tiene lugar en el país, compuesta por 120 obras, así como fotografías, dibujos y libros, y que podrá visitarse desde este jueves hasta el próximo 3 de noviembre.
'Esteban Lisa. Retornos, Toledo 1895- Buenos Aires, 1983' exhibe la obra y variados objetos del pintor y filósofo, quien desarrolló un lenguaje plástico absolutamente personal y propio dentro de la abstracción, y una carrera ajena e independiente de los grupos artísticos de su generación.
Lisa, quien nació en la localidad toledana de Hinojosa de San Vicente (España) en 1895 y falleció en Buenos Aires (Argentina) en 1983, no expuso ni comercializó a lo largo de su vida ninguna de sus obras, por lo que su importancia como artista fue desconocida hasta después de su muerte, según ha indicado este miércoles el comisario de esta muestra, Miguel Cereceda, en declaraciones a los medios.
Tras su fallecimiento se encontraron en un armario cerca de 3.000 piezas, la mayoría realizadas en papel, cartón o madera. Desde ese momento se han realizado varias exposiciones internacionales, pero ninguna en solitario con esta magnitud.
PIONERO DE LA ABSTRACCIÓN
Lisa no mantuvo relación con las vanguardias de la época, ya que pertenecía a un estrato social bajo. De hecho, trabajaba en el bar de unos familiares y dormía pocas horas debajo de la barra. También trabajó como cartero e incluso en una biblioteca.
A pesar de esto, Cerecera afirma que "las conexiones con otros artistas son inequívocas". Emilio Pettoruti, Juan del Prete y Joaquín Torres-García son, junto a él, los grandes pioneros de la abstracción en América Latina y también en España.
Respecto a su interés a la hora de pintar, Lisa se siente atraído hacia las formas, los colores y las composiciones armónicas. En cambio, no le interesa el carácter simbólico, del que prescinde en favor de la composición de las formas.
El pensaDor y filósofo nunca renunció a sus raíces europeas y consideraba que su arte participaba en u diálogo silencioso con algunos de los grandes artistas de la primera mitad de siglo, como Picasso, Miró, Mondrian, Klee y Kandinsky.