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Bob Dylan, apasionado concierto en el mítico Roundhouse de Londres

Dylan ha elegido el mítico recinto de Camden (en Londres) para ofrecer, ante sólo 2.000 personas, el recital más íntimo de su gira mundial, "Never Ending", tras anunciar el pasado marzo por sorpresa la actuación en su página de Internet.
Al igual que en 1965, cuando causó revuelo al tocar una guitarra eléctrica en el Festival de Folk de Newport (EEUU), Dylan volvió a hacer añicos su imagen de cantante de folk tradicional al poner a la venta los billetes de ese concierto únicamente en su "web", donde sus seguidores tuvieron que registrarse para acceder con una clave.
Bien arropado por un magnífico quinteto, el máximo exponente del Folk-Rock estadounidense se puso a los teclados y entusiasmó con su armónica endiablada, pero no tocó la guitarra, en un concierto de elegante sobriedad y una calidad de sonido casi insuperable.
Dylan gusta de jugar con las rarezas interpretativas y hubo que afinar el oído para reconocer canciones tan emblemáticas como "Highway 61 revisited", "Along the watchtower" o "Blowin' in the wind", que, aún así, recibieron la ovación de un público entregado.
Like a Rolling Stone
La apoteosis de la velada se alcanzó con la interpretación del clásico "Like a Rolling Stone", que fue, sin duda, el más coreado por una audiencia ávida de las canciones más conocidas de Robert Allen Zimmerman, verdadero nombre del genio de Minnesota.
En el tercer concierto de los ocho que ofrecerá en el Reino Unido, Dylan conquistó el Roundhouse mientras sus admiradores aguardan con impaciencia la salida a la venta de su nuevo álbum, 'Together through life', el próximo 28 de abril. BQM