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Calella inaugura el museo del turismo

Cogemos nuestra cámara y nos vamos a conocer mundo. En barco, tren o en avión iniciamos nuestra aventura. Sin olvidar una buena guía y con destino: el mundo. Recalamos, puro azar, en la costa catalana. Fue el viaje de tres jóvenes chicas alemanas a principios del siglo pasado. En Calella surgió la sorpresa. 
La economía de Calella estaba basada en la pesca, la agricultura y la potente industria textil. Pero surgió un nuevo negocio: Atender a los turistas.  Y con ese boom surgieron también nuevas oportunidades de trabajo.  Era sin duda un turismo más familiar. Donde incluso comenzaban a estrecharse lazos entre visitantes y foráneos.  Pero el turismo no siempre fue amable y positivo. Franco lo utilizó como negocio y propaganda durante la Guerra Civil. Fue el llamado "turismo de guerra" que promocionaba el Régimen en guías como ésta.  Difícil calificar ese turismo deplorable. Negativo fue también el turismo salvaje.  Cuidémoslo por tanto. Es algo más que parte importante de nuestra economía. Es todo un tesoro.