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Carla Bruni y Sarkozy, primera imagen de su boda

La imagen de la boda, celebrada el pasado 2 de febrero en el Palacio del Elíseo, tiene una nitidez limitada y fue tomada por la niñera de la pareja, Fernanda da Silva. En el centro están los dos contrayentes con la vista puesta en sus respectivas manos, en el momento de intercambiarse las alianzas, mientras los observa desde el otro lado de una mesa con un centro de flores el alcalde que los casó. También se puede ver a otras personas que asistían a la ceremonia.
En el reportaje, la esposa del jefe del Estado francés cuenta cómo se conocieron ambos el pasado 13 de noviembre en una cena organizada por un amigo común, el publicista Jacques Séguéla, en su casa. "Por primera vez en mi vida, tuve un flechazo", asegura la antigua modelo, que recuerda que todo ocurrió en un contexto social particularmente revuelto en Francia.
Reconoce que la presión que tiene ahora es mucho mayor que la que sentía cuando desfilaba en las pasarelas: "el impacto de cada uno de mis gestos se ha quintuplicado, o incluso se ha centuplicado. Cuando desfilaba podía rascarme la oreja un momento. Ahora ya no".
Nicolas Sarkozy, por su parte, se esfuerza en acallar a los que le auguraban desastres por su enlace con Carla Bruni: "algunos predecían que Carla iba a destruirme. No lo hizo. Tampoco me cambió completamente".
En unas breves declaraciones, Sarkozy no ahorra elogios por su mujer, y así sostiene que "si Carla se convirtió en una de las grandes modelos mundiales no es sólo porque sea guapa. Es muy inteligente. Es una persona cerebral que piensa y trabaja todos los detalles". BQM