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Carles Alfaro retrata en 'Tío Vania' la desesperación por el cambio y las oportunidades perdidas

Los Teatros del Canal de Madrid acogen a partir de este miércoles 9 de marzo y hasta el 3 de abril la segunda versión que Carles Alfaro realiza de la obra 'Tío Vania', de Chejov, en la que retrata la desesperación por el cambio y las oportunidades perdidas.
Alfaro sube a escena esta obra, realizada a partir de un primer 'Tío Vania' que el director realizó en 2008 para el Centro Dramático Nacional (CDN). En este nuevo montaje, en el que ha participado Rodolf Sirera haciendo la traducción, Alfaro ha querido otorgarle una mayor fuerza al texto.
Según ha señalado el director este lunes durante la presentación, en esta ocasión se han reducido los personajes y se ha puesto énfasis en la emoción a partir de la dialéctica, con el fin de evitar que los sentimientos se conviertan en un "estado dramático".
La historia se desarrolla en África subtropical, donde el Profesor (interpretado por Rafael Calatayud), recién jubilado, se muda a una casa de campo junto a su joven esposa, Elena (Empar Canet). En la casa viven Sonia (Rebeca Valls), hija de un primer matrimonio del Profesor; la "Maman" (Mamen García), madre de aquella primera esposa ya fallecida; y Vania (Josep Manel Casany), tío de Sonia, hijo de la "Maman" y cuñado del Profesor. Junto a ellos, está también presente el Doctor (Àngel Fígols), quien, un ecologista adelantado a su tiempo.
La llegada del matrimonio trastorna la vida de la casa y produce un cataclismo familiar entre sus habitantes, a los que Alfaro se ha referido como una "jauría humana" que muestra el "ensimismamiento" que revela Chejov en sus personajes y que se traduce en el "lado patético de la condición humana".
"Son incapaces de gestionar el presente y llegan a no vivir la vida, sino vidas secundarias, todas ellas cautivas de las decisiones tomadas en el pasado y que hipotecan su futuro", ha dicho el director.
"FALSEDAD Y COBARDÍA"
La falsedad y la cobardía coinciden en el epicentro de esta historia, en la que se realiza un "juicio moral": ¿Quién crea esa situación? "Cuando uno se siente engañado también ha delegado el sentido de su existencia", reflexiona Alfaro.
Uno de los personajes que encarna la pérdida de la oportunidad es Vania, quien "se esconde y descubre que todo ha sido una mentira" y observa "todo lo que podía haber hecho y sido", en palabras del actor que da vida a este personaje. Asimismo, Fígols ha destacado "las consecuencias de la pérdida de la fe" y "el autoengaño".
Alfaro ha destacado que esta versión entronca con una actualidad en la que, al igual que los personajes de esta obra, los ciudadanos viven" perdidos". "El absurdo es que lo razonable no parece rentable, pero la realidad es que o inviertes o no recogerás", ha dicho. Sin embargo, al igual que Vania, no se asume y se delega: "Somos casi marionetas".
Tal y como ha indicado, hay autores que son capaces de hablar del alma, algo que "no tiene tiempo ni lugar" por lo que va a envejecer siempre bien. Además, ha añadido que a pesar de ser la segunda vez que aborda este texto, no ha tenido "ni la más mínima sensación de haber repetido", porque tanto los actores como él mismo hacen otra lectura de Chejov.
En su opinión, Chejov es uno de esos autores "enormemente precisos y sutiles" que se dirigen hacia la "condición humana" y que, en el "sentido alquímico, tienen lecturas infinitas".