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Clara Sánchez gana el Nadal con una novela sobre supervivientes nazis ocultos

Inspirada en hechos reales, la novela ganadora del Nadal enfrenta como en un duelo a un venerable anciano, antiguo nazi que vive ajeno a su pasado en el Levante español, y a otro octogenario, que vive en Buenos Aires y que sobrevivió al campo de concentración de Mauthausen. Un tercer personaje, Sandra, una joven embarazada que vive en el piso de al lado del ex nazi, irá descubriendo poco a poco la auténtica identidad de su vecino.
Tras el fallo, la autora ha confesado: "Es una novela en la que he puesto muchísimo empeño y que, al escribirla, he aprendido sobre la vida". El inicio de la novela surgió, ha dicho Sánchez, de una noticia que vio en el periódico de un matrimonio nazi entrado en años que vivía en la Costa del Sol, "como muchos otros nazis que tras la Segunda Guerra Mundial se refugiaron en nuestras costas y envejecieron sin despertar sospechas".
Sánchez quiso recuperar esta historia "que se ha aireado poco", pero también la novela es una excusa para "recuperar la memoria de esos republicanos españoles".
Sandra, que conoce de manera remota la historia de los nazis, básicamente por documentales televisivos o películas, es la metáfora de una "inocencia" que se va diluyendo conforme avanza la trama del libro. De la tensión que surge entre el nazi y el republicano nace, en palabras de Clara Sánchez, "un thriller literario, de intriga psicológica, de odio, de venganza, de culpa, pero, sobre todo, de profunda amistad y de amor, que son las herramientas para superar cualquier trampa que nos ponga la vida".
El mensaje que ofrece la novela ganadora del Nadal es que "los monstruos que más miedo nos dan se esconden tras caras muy agradables, y que a veces los poderosos, la gente que comete abusos, lamentablemente pasan la vida sin pagar absolutamente nada".
La escritora madrileña ha señalado que en su obra "hay una base histórica y una base vital, porque hay todavía muchos personajes de estos nazis que siguen viviendo en Marbella, en Levante, una base que hemos ido recibiendo incluso sin leer nada sobre el tema".
Añade que lo sorprendente es que habiendo superado ya la dictadura franquista "todavía vivan estos personajes entre nosotros sin que nadie se meta con ellos".
En la misma velada literaria, se ha fallado el Premio Josep Pla de prosa en catalán, que ha recaído en la periodista mallorquina Llucia Ramis, por su novela "Ego surfing", una reflexión sobre cómo las nuevas tecnologías e Internet influyen en nuestras relaciones personales