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La orquesta Cuban Sound Project llega dispuesta a "cubanear" todos los ritmos

Tocar la música de Vivaldi o las canciones de Coldplay o Sting pero con "sabor" cubano, es decir, "cubaneadas", es la propuesta de la orquesta "Cuban Sound Project", una agrupación que aterriza este sábado en el festival Etnosur (Jaén) bajo la batuta del experimentado director orquestal cubano Demetrio Muñiz. EFEtelecinco.es
Tocar la música de Vivaldi o las canciones de Coldplay o Sting pero con "sabor" cubano, es decir, "cubaneadas", es la propuesta de la orquesta "Cuban Sound Project", una agrupación que aterriza este sábado en el festival Etnosur (Jaén) bajo la batuta del experimentado director orquestal cubano Demetrio Muñiz.
Se trata de una gran orquesta "al estilo de las agrupaciones de música popular de los años cincuenta" pero "hechas con criterios actuales y sin utilizar instrumentos electrónicos", explica Muñiz (La Habana, 1949), en una entrevista con Efe.
Con invitados de la talla de Reinaldo Creagh (92 años) -voz solista de la legendaria Trova Santiaguera-, el cantante Augusto Enriquez, el tresero Pancho Amat o el fagotista Reynold Cárdenas, la orquesta viene dispuesta a "arriesgar el pellejo y dar un toque diferente" con sus fusiones, en palabras de Muñiz.
"La línea del Cuban Sound Project es precisamente cubanizar todo lo que se pueda: pop, rock, etc., pero que tú sientas que lo que estás oyendo es cubano, algo que es absolutamente identificable", apunta el director.
"Es como la buena comida, que si tu no le echas los ingredientes en la proporciones correctas al final no te sabe a lo que te tiene que saber. Tienes que tener muchísimo cuidado a la hora de combinar las cosas", explica el director.
El objetivo, señala Muñiz, es "pasárselo muy bien" y "Cubanearlo todo", como sucedió con el baile tradicional cubano, el "danzón", en el que la Flauta Mágica de Mozart se fusionó con los ritmos caribeños.
"Con el danzón la gente bailaba con Mozart, quiere decir que no es una cosa que tú hayas inventado, es algo que forma parte de nuestra idiosincrasia, que es tragárnoslo todo pero no como nos lo traen, sino aplatarnarlo y hacerlo que siga siendo lo que es, pero cubaneao", afirma Muñiz.
La Cuban Sound Project está compuesta enteramente por músicos cubanos: tres trompetas -"porque la trompeta es la reina de la música cubana", acota Muñiz-, tres saxofones (alto, tenor y barítono), un trombón, "y la base normal de orquesta: piano bajo y percusión, más coros femeninos y un cantante", detalla.
"Además, traemos de invitado al mejor tresero que ha dado la historia sin duda, que es Pancho Amat, y a una excelente cantante que es Vania Borges: una negra preciosa que canta como los ángeles", añade.
La orquesta bebe de la dilatada experiencia orquestal de Muñiz, quien ha dirigido, entre otras formaciones, al Cabaret Tropicana de la Habana, a la agrupación Buena Vista Social Club, a la Vieja Trova Santiaguera y a artistas de la talla de Chucho Valdes u Omara Portuondo.
Además, hay que sumar la habilidad de Muñiz al trombón, cosechada dentro de la Orquesta Cubana de Música Moderna durante la década de 1970, donde coincidió con varios de los "mejores" instrumentistas populares de Cuba: nombres como los de Chucho Valdés, Paquito de Rivera, Manuel "el Guajiro" Mirabal, Adalberto "Trompetica" Lara, Arturo Sandoval o Juan Pablo Torres.
Con más de veinte temas "cubanizados" -de grupos tan dispares como los Arctic Monkeys, Amy Winehouse o los Rollings Stones- y hasta tres horas de actuación, la Cuban Sound Project aterrizará también en Madrid el próximo lunes en la Sala Galileo.
Javier M. Uzcátegui