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Los Dardenne se agarran al sol y la música para dar un toque "feliz" a una real en 'El Niño de la Bicicleta'

Los cineastas, que abrirán en Bruselas cuatro salas para cine mundial de autor, niegan querer "radiografiar exhaustivamente" la sociedad
Los cineastas belgas Jean Pierre y Luc Dardenne se han agarrado al sol, a su luz, y a una música puntual y de trasfondo sentimental para dar un toque "feliz" a la vida de Cyril, protagonista de su última película, 'El Niño de la Bicicleta', que ya ganó el Premio del Jurado en Cannes y con la que compiten por la Espiga de Oro de la Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci).
Basada en la historia real de un chico de las afueras de Tokio abandonado por su padre en un centro para menores bajo la promesa (incumplida) de volver a recogerle, 'El Niño de la Bicicleta' comenzó siendo un guión protagonizado por un médico y acabó con sus dos personajes principales: Cyril, un niño de menos de doce años volcado en encontrar a su padre y su bici, y Samantha, una peluquera a la que el menor se aferra física y sentimentalmente.
La introducción del personaje femenino, casi único en la película para evitar restarle relevancia, permite no ceñir la trama a la historia del abandono, según lo han reconocido este lunes los directores, y aporta el amor que el niño necesita para salir de su situación de dolor y sufrimiento.
Tras su primer encuentro casual en la consulta de un médico, Samantha se acerca a Cyril con el fin de regalarle la bicicleta que su padre vendió cuando le abandonó y, a partir de ese momento, comienza una nueva vida para los dos: él ceja finalmente en su empeño de recuperar a su padre y ella se ve en la obligación de elegir entre un niño difícil y su pareja.
RAZONES DESCONOCIDAS
El desconocimiento sobre el pasado de la mujer en lo referente a su faceta maternal responde, según lo ha reconocido Jean Pierre Dardenne, a su deseo de no dar "supuestas razones" a la decisión de la joven peluquera de quedarse con el menor, primero en acogida los fines de semana y después de manera permanente, en detrimento de su propia pareja, que le obliga a elegir.
Con esta decisión pretendían, además, que el propio espectador se cuestionara las razones por las que la mujer, sin obligación ninguna, decide aguantar los silencios de Cyril, sus constantes intentos de huida, su acercamiento al líder de una banda que le usa para cometer delitos e incluso una agresión.
"Es la primera vez que hacemos una película con sol y la luz del sol le ha dado un carácter diferente a las anteriores", ha señalado Jean Pierre Dardenne antes de reconocer que 'El Niño de la Bicicleta' es ampliamente considerada uno de sus trabajos "menos duros" -"nunca hemos pensado que nuestras películas fueran pesimistas"_gracias, además de al sol, a la corriente "cálida" que el personaje de la peluquera aporta a la trama.
Con un final "abiertamente feliz", según han defendido los cineastas, la obra hace un uso estratégico de la música: consigue ubicarla en muy determinados momentos, en los complicados, quizá para aportar el "consuelo" que le falta al menor, hasta alcanzar una especie de efecto "divisorio" pese a que es de nuevo Samantha la que hace que la música, como el sufrimiento, "baje".
Así, la música acompaña a Cyril en la última escena, en la que de nuevo se sube a su codiciada bicicleta, por la que ha peleado y agredido, pero ya libre de los lastres con los que acarreaba y del destino "terrible" que le aguardaba.
LA VIOLENCIA
Pese a la importancia que la violencia adquiere en determinados momentos de la película, su objetivo, según Luc Dardenne, nunca ha residido en que los espectadores vean en la película una "fotografía" de la sociedad. "No pretendemos hacer una radiografía exhaustiva de la sociedad aunque sí hay niños como Cyril que protagonizan actos de violencia", han afirmado.
La violencia, por tanto, es un elemento de la sociedad agravado en comparación con la situación que se vivía hace 40 años, según Jean Pierre Dardenne, quien ha considerado que la violencia "se ha democratizado un poco".
El actor que interpreta a Cyril, que no es el único personaje que hace uso de la violencia durante la narración, fue elegido en el primer día de casting tras comprobar su concentración a la hora de abordar la escena con la que comienza la película. "Si nos hizo creer a nosotros que quizá al otro lado descolgaban el teléfono quería decir que tiene poder de concentración y una interioridad muy fuerte".
EL CINE DE AUTOR
Por otro lado y preguntados por la situación que atraviesa el conocido como "cine de autor" los hermanos Dardenne, que han ensalzado la bondad de los premios para dar más "notoriedad y carrera" a la película, ambos cineastas han reconocido que sus primeros contactos con este género llegaron de la mano de la escuela y nunca en las salas de cine.
Así y en su opinión, pese a que a los 14 o 15 años se está más abierto a trabajos de acción, existían otras vías por las que llegar al "buen cine", algo que en la actualidad "falta" y que impide que los jóvenes accedan a él si no es de la mano de sus padres.
Tras señalar que próximamente abrirán cuatro salas en Bruselas dedicadas a la proyección de cine de autor de todos los países, Luc Dardenne ha cifrado en 20.000 los escolares que acuden al cine con el colegio de los 135.000 espectadores que registra Bélgica.
"El desafío y la apuesta es hacer que vayan al cine, que sigan a alguien*", ha concluido.
VIEJOS CONOCIDOS DE SEMINCI
Jean-Pierre Dardenne nació en 1951 en Engis (Bélgica) y su hermano Luc tres años después, en Awirs; tras dedicarse a la interpretación y estudiar Filosofía, respectivamente, entre 1974 y 1977 intervinieron en numerosos vídeos sobre problemas de urbanismo y cuestiones de interés social, en la región obrera de Valonia.
En 1975 crearon Dérives, con la que han producido unos 60 documentales para televisiones europeas y en 1994 fundaron la productora Les Films du Fleuve. 'La promesa' supuso su lanzamiento internacional y obtuvo la Espiga de Oro en la 41 Semana.
Con 'Rosetta', que clausuró la 44 Semana, consiguieron la Palma de Oro en Cannes y el Premio a la Mejor Actriz para Emilie Dequenne y en 2002, 'El hijo', que participó en la 47 Seminci, ganó en Cannes el premio al Mejor Actor para Olivier Gourmet.
Asimismo, con 'El niño' recibieron su segunda Palma de Oro en el festival francés y participaron en la 50 Semana de Cine de Valladolid.