Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Enrique Vila-Matas pide "aprender a no bajar la guardia ante el tedio o las ideas inmóviles"

El escritor Enrique Vila-Matas ha pedido "aprender a no bajar la guardia ante el tedio o las ideas inmóviles" durante la ceremonia de entrega del Premio Formentor de las Letras 2014 que ha recibido este sábado en reconocimiento al conjunto de su obra literaria.
En un emotivo discurso, plagado de referencias a su infancia y al pasado que, según sus palabras, "no está muerto y ni siquiera es pasado y nunca termina de pasar", ha reconocido que si escribir no le resultara "difícil", se moriría "de aburrimiento". "Confío en lo que narro. Pero tengo una absoluta desconfianza en mi lugar en el mundo", ha relatado.
Con alusiones a Arthur Rimbaud, Rainer Maria Rilke, Michel de Montaigne, Cervantes, Kafka o Baroja, entre otros, Vila-Matas ha detallado que se acerca a lo literario "desde la conciencia de que el mundo no es narrable" aunque ha reiterado que no deja "nunca de relatar".
"No deseo abandonar la escritura, sino todo lo contrario. Narro desde la sospecha de que el único camino abierto a la creación es aquel que es consciente de la imposibilidad de narrar y de que sólo en la pulsión puede surgir la escritura por venir", ha proseguido ante los más de 300 asistentes al evento reunidos en el hotel Barceló Formentor.
"Por eso trabajo desde el No, viviendo en esa brumosa frontera, imprecisa y aparentemente infinita, en la que encuentro siempre la continuidad natural entre lo real y lo ficticio", ha apostillado, en un alegato a favor de la fusión entre "ficción y realidad", una de las características de su extensa obra, en la que figuran títulos como 'La asesina ilustrada', 'Dublinesca' o la reciente 'Kassel no invita a la lógica', entre otras.
Por todo ello, ha argumentado que "la negación es el gran mecanismo del que dispone la literatura para poder renovarse y seguir viva" y se ha preguntado "¿qué es lo que uno se pierde si elige sólo escribir?", para a continuación afirmar que "lo esencial nunca fue encontrarse a uno mismo, sino aprender a no bajar la guardia ante el tedio o las ideas inmóviles".
Vila-Matas ha concluido que la historia de la literatura es la de "una larga venganza", equiparada con "el dilatado relato universal de cómo contemplar por escrito lo que en su momento" se habría tenido que "poner en la vida".
Representantes de la familia Barceló y Buadas han hecho entrega del galardón, dotado con 50.000 euros, patrocinado por los propietarios del hotel Barceló Formentor, la familia Barceló, y la familia Buadas, convocado para reconocer el conjunto de la obra narrativa de los escritores cuya trayectoria prolonga la gran tradición literaria europea.