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Ex consejera dice que ni el nombramiento ni la retribución de Grueso fue cuestionada por patrono alguno

Afirma que sus condiciones salariales eran idénticas a las que tenía en la Fundación Príncipe de Asturias
La que fuera consejera de Cultura, Comunicación Social y Turismo en el Gobierno del socialista de Asturias Vicente Álvarez Areces, Ana Rosa Migoya, ha dicho este viernes que hay personas que fueron patronos de la Fundación Centro Niemeyer que ahora pretenden desvincularse del exdirector Natalio Grueso, pero que en su día respaldaron su nombramiento y que le adulaban entonces "de forma sonrojante".
"Ni el nombramiento ni sus retribuciones fueron cuestionadas por nadie del patronato", ha dicho Migoya en su comparecencia en la Junta General del Principado de Asturias (JGPA) que investiga posibles irregularidades en la gestión de la Fundación Centro Niemeyer. Tal y como han realizado los comparecientes vinculados al Gobierno de Vicente Álvarez Areces, Migoya se ha acogido a su derecho de no responder a las preguntas de los diputados de la comisión.
Sí realizó una intervención previa en la que relató que ella fue presidenta del patronato desde su constitución, en 2006, hasta el año siguiente, cuando cesó en su cargo de consejera de Cultura, Comunicación Social y Turismo. El Centro Niemeyer tuvo su origen en el ofrecimiento de la Fundación Príncipe de Asturias (FPA) al Gobierno del Prinicpado de Asturias de un proyecto del arquitecto brasileño Oscar Niemeyer.
A partir de ahí, tras la cesión, el Gobierno asturiano decidió impulsarlo y ubicarlo en Avilés, a pesar de la "intransigencia" y el "localismo rancio" con el que se encontraron.
PERFIL
La decisión de elegir a Natalio Grueso como director fue porque previamente trabajaba como director adjunto de la Fundación Príncipe y "tenía un perfil que conocía el proyecto desde el principio".
Tras insistir en que nadie se opuso a su nombramiento en el patronato y que incluso lo elogiaron, también ha dejado claro que ningún patrono puso ninguna objeción a la retribución de Grueso, de más de 90.000 euros anuales. Si se eligió esa cantidad era porque suponían condiciones salariales "idénticas" a lo que cobraba en la Fundación Príncipe. "Todos los patronos dieron su conformidad", ha manifestado.
Los grupos de la oposición no han renunciado a realizar sus preguntas, a pesar del silencio de Migoya. Alguno incluso ha criticado la "estrategia" de determinados cargos socialistas para no responder a ninguna pregunta relativa al objeto de la investigación parlamentaria.
Pero Migoya sí quiso aprovechar su turno final para dejar claro que ella no obedece a ninguna estrategia y que si no responde lo hace por una "decisión personal", ya que hace tiempo que no está vinculada con la política. "He explicado todo lo que sé sobre el asunto", ha subrayado.