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La Fundación Mapfre dedica una muestra a los divisionistas, el camino hacia la vanguardia en Italia

La Fundación Mapfre acoge desde este miércoles 17 de febrero y hasta el próximo 5 de junio 'Del divisionismo al futurismo. El arte italiano hacia la modernidad', una exposición en torno al camino que un grupo de artistas comenzaron a trazar a finales del siglo XIX y principios del XX hacia una nueva modernidad, a partir de nuevos estudios de la luz y el color y de la elección de nuevos temas como eje de sus obras.
"Nosotros somos la última luz de un ocaso y seremos, tras una larga noche, la aurora de porvenir", anticipó el artista Giovanni Segantini, uno de los protagonistas de este novimiento que, según ha explicado Pablo Jiménez Burillo, director del Área de Cultura de la Fundación Mapfre, nace de las mismas fuentes teóricas que el puntillismo francés, pero se diferencia del resto de estudios artísticos europeos.
El divisionismo destaca por haber sentado las bases para el movimiento futurista que irrumpió en 1909 de la mano de Filippo Tommaso Marinetti y que se convirtió en uno de los grandes referentes de las vanguardias europeas y de la identidad italiana, así como del nacimiento de la pintura moderna en Italia.
Jiménez Burillo ha puesto de relieve que la importancia de esta muestra se debe a que "enseña una página de la historia del arte que pocos conocen" y a la que, de hecho, "nunca se ha mostrado gran interés en España", puesto que ni siquiera se ha dedicado una muestra al movimiento futurista de manera aislada.
A su juicio, a través de los divisionistas no solo se abre una ventana a las vanguardias italianas, sino a una reflexión sobre la "génesis del mundo contemporáneo" que "tiene que ver con la propia vida": "Los divisionistas conciben la idea de modernidad como algo bueno en sí mismo, no como algo ajeno".
La muestra, comisariada por Beatrice Avanzi y Fernando Mazzocca, es una producción de la Fundación Mapfre en colaboración con el Museo d'Arte Moderna e Contemporanea di Trento e Rovereto, y cuenta con obras de instituciones como el Metropolitan Museum of Art de Nueva York, el Centre George Pompidou de París o el Museo Segantini de Saint Moritz.
LUZ, COLOR Y COMPROMISO SOCIAL
Esta exposición plantea cómo a través de este movimiento, los pintores italianos encontraron un camino que desembocó en el futurismo y en las vanguardias del siglo XX y para ello se divide la muestra en cinco secciones: una primera parada en su relación con la naturaleza; su deriva realista y su compromiso social; la tendencia simbolista que adquirieron las creaciones de estos artistas en sintonía con la pintura del momento en Europa; el lenguaje común para los futuros artistas futuristas y el desarrollo del futurismo.
Según ha explicado la comisaria Beatrice Avanzi, se trata de un grupo de artistas comprometidos que encuentran en esta técnica la manera de mostrar a las clases sociales que pasaban dificultades. No obstante, al mismo tiempo aludían a la poesía, algo que se percibe en la luminosidad, que funciona como una alegoría y un valor simbólico de la vida.
Tal y como ha indicado, esta dualidad se funde en un lenguaje típicamente italiano y compone un movimiento que es poco conocido fuera de Italia y que, sin embargo, argumenta el camino que siguió el futurismo, uno de los movimientos esenciales para comprender el desarrollo de las vanguardias europeas.
Fernando Mazzocca, por su parte, ha señalado que estos artistas consiguieron crear un lenguaje artístico en el que Italia pudo reconocerse, algo que ya intentaron los macchiaioli con su realismo impresionista, al que la Fundación Mapfre dedicó una exposición en 2013.
Mientras que la de los macchiaioli fue una "revolución fallida", en este caso los divisionistas unificaron en un lenguaje la herramienta a la que recurrieron los artistas del futurismo, y crearon de esta forma una "base sólida" que dio lugar a que se formara otro lenguaje. "El futurismo nació de la costilla de los divisionistas, y encendió toda Italia", ha dicho.
Jímenez Burillo ha señalado que esta muestra expone los "conocimientos comunes" que han existido en toda Europa. "No se trata de mirar a Italia, sino de ver cómo en Europa se recorre un camino compartido hacia el mundo moderno", ha indicado, al tiempo que ha destacado que en el viejo continente hay unas "mismas ideas y preocupaciones" que se materializan en una "unidad estilística".