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Funerales de Gabo

Se diría que las teclas de su vieja Underwood, aquí en su Aracataca natal, esperan el regreso de Gabo.... Aquí, sin embargo, en los exteriores de su casa mexicana de la calle del Fuego querrían que el Nobel no se fuera nunca. Colombia o México es ahora la pregunta que sólo la familia del escritor puede resolver. Quizá la respuesta esté en las palabras del embajador colombiano que opta por repartir las cenizas,, A la espera de la decisión de la familia, no solo el D.F. , también en toda Colombia, se organiza un gran homenaje para el lunes: todas las bibliotecas municipales del país leerán ininterrumpidamente las obras del Nobel. Sea México o Colombia, lo que está claro es que de donde los restos de Gabo no se van a mover es de la memoria de sus lectores condenados para siempre ya a cien años de una soledad casi infinita.