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González Macho dice que el festival de Valladolid sirve de "plataforma" para el cine "con contenido"

El productor, distribuidor y presidente de la Academia del Cine, Enrique González Macho ha asegurado este sábado que la ciudad de Valladolid "no sería Valladolid" sin la Semana Internacional de Cine (Seminci), festival que sirve de "plataforma" para el cine "con contenido".
González Macho, que ha participado en un encuentro con los medios de comunicación antes de recibir, esta noche, la Espiga de Honor de la Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci), ha recordado a los vallisoletanos que el festival es algo "intrínseco" a la ciudad y que por ello ésta no se entiende sin él.
"Valladolid sin Seminci no sería Valladolid", ha defendido antes de recalcar que no ha habido ninguna edición "mala", sí "más o menos buenas", y de apelar a su papel como "plataforma" para un tipo de cine caracterizado por tener "contenido" y "no sólo forma", aspecto que a su juicio constituye la "seña de identidad" de esta cita con el cine.
Tras aclarar que el cine "con contenido" no es sinónimo de "aburrido" sino de sentimientos y reacciones, el presidente de la Academia de Cine se ha mostrado contrario al cine "para analfabetos". "Muchos festivales se dedican ahora al cine para analfabetos", ha lamentado antes de barajar la posibilidad de que eso suceda por la existencia de un público de similares características.
La Seminci, un festival "muy honesto, muy claro y muy exigente" que mantiene su "muy importante" personalidad y con el que colabora desde hace 25 años, le rinde esta noche homenaje con la concesión de una Espiga, en este caso la de Honor, que se quedará junto a él tras haber visto pasar por sus manos 81 premios del festival a sus películas.
SE QUEDARÁ EN SUS MANOS
"He visto pasar muchas por mis manos (...). Me hace especial ilusión", ha confesado antes de reiterar que la Seminci ha sido una plataforma "esencial" a la hora de promocionar películas que, si no hubiera sido por este escenario, no hubieran tenido repercusión.
Así, en su encuentro con los medios ha recordado los dos momentos "más importantes" de su relación con el festival de Valladolid: la "ruptura" del "maleficio" con el cine español y la película 'Léolo'.
En referencia al primero de los momentos González Macho, quien ha bromeado con la tradición del público vallisoletano de patear cuando la película no es de su gusto --"la reforma del teatro Calderón fue por los pateos, porque los cimientos crujieron por tantos pateos"--, ha apuntado al desembarco de 'Hola, ¿estás sola?' de Icíar Bollaín como momento en el que los productores españoles vieron en la Seminci un "lugar importante" para acercar sus trabajos.
'Léolo', que ganó la Espiga de Oro, máximo galardón del festival, en 1992, no fue objeto de "pateos" por parte del público, que cuando concluyó la proyección tan sólo ofreció un silencio que le hizo pasarlo "fatal".
Esta película cosechó un importante "éxito" en España y también en Nueva Zelanda pero "no funcionó" en ninguna otra parte del mundo aunque es la preferida de González Macho, que siempre la reedita con motivo de algún evento de AltaFilms porque, tras 20 años, "sigue viva".