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Mi Gran Vía ya tiene cien años

Gran Vía cumple cien años. Un siglo de vida en el que ha sido paseada, vivida y en el que se ha convertido en uno de los símbolos de la ciudad. "A trasmano, partiendo Madrid" como dice José del Corral autor de "Gran Vía: Historia de una calle" nació sin saber que sería uno de los símbolos madrileños y que las artes, el ocio y la vida en la capital tendrían en ella una fuente de inspiración. 
En sus cien años de historia, se ha conocido como Calle de Eduardo Dato, el Bulevar, avenida de Pi y Margall, calle del Conde de Peñalver, avenida de Rusia, avenida de la Unión Soviética, avenida de los Obuses, avenida del quince y medio, avenida de José Antonio. Todos estos nombres han pasado por ella.
Partió Madrid en dos mitades. Alfonso XIII dio el golpe definitivo el 4 de abril de 1910 para 'romper' el centro de la capital en la que sería la calle del lujo, el 'broadway madrileño'. Los años 20, la Guerra Civil, la dura posguerra, la apertura en los años 70, la movida madrileña... Gran Vía ha sido testigo mudo de estos cien años de historia.
Una herida muy criticada
Destrozando el plano, es la única calle madrileña nacida de una reforma y no por una necesidad del servicio o arquitectónica. Comenzó siendo una 'herida' muy criticada en el corazón que finalmente ha dotado a la capital de un 'boulevard' para abrirse al mundo. Lo que hoy es, significó el derribo de más de 300 edificios y afectó a 48 calles de las cuales muchas han desaparecido.
Antiguos comercios, cines y terrazas ilustres han sido guardados en la memoria a golpe de franquicia . Quizás el Museo Chicote es el único local que guarda el espíritu y el éxito de los años dorados. Abierto en 1931 por Perico Chicote ha sabido adaptarse a los tiempos mientras en sus paredes expone el pasado a través de visitas ilustres como la de Ava Gardner, Orson Welles o Rita Hayworth.
Gran Vía fue ideada por Carlos Velasco en 1886 y se construyó en tres tramos que no cicatrizaron hasta medio siglo después debido a los escasos medios técnicos de la época. El primer tramo, entre las calles de Alcalá y Montera, se realizó entre 1910 y 1915, destacando entre sus edificios el Edificio Metrópolis, el de la Gran Peña o el Casino Militar. El segundo tramo, entre la Red de San Luis y Callao, se realizó en los siguientes cuatro años y resalta entres sus construcciones el Edificio de Telefónica, que en su época fue el rascacielos más alto de Europa. El tercer tramo, entre las plazas de Callao y de España, se terminó en 1929, siendo sus edificios más destacados el Edificio Capitol, el Edificio Lope de Vega o el Coliseum.
Arquitectura y tendencias
En kilómetro y medio que hay desde la confluencia de la Gran Vía con la calle Alcalá hasta plaza de España, se concentra un mundo de arquitectura y tendencias que no ha pasado inadvertido para las artes. Antonio López inmortalizó la luz del amanecer en Gran Vía en un lienzo en los años 80 y ha dado momentos de esplendor tamibén al séptimo arte.
Fue Alejandro Aménabar quien consiguió meternos en el sueño de Eduardo Noriega y grabar en nuestra retina la Gran Vía desierta. Almodóvar tampoco se olvidó en sus películas del 'Brodway' madrileño y en Los Abrazos Rotos mira a Gran Vía desde el Museo Chicote. Y así, mirando hacia Gran Vía, llevamos cien años.