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Ignasi Aballí reflexiona sobre el tiempo y los "espejismos del color" en la Fundació Miró

El artista Ignasi Aballí reflexiona sobre el paso del tiempo y los "espejismos del color" en la exposición 'Secuencia infinita' en la Fundació Joan Miró hasta el 2 de octubre de este año, han explicado el artista y la comisaria Martina Millà en la presentación.
Tras alzarse como ganador del Premi Joan Miró 2015, Aballí ha repensado su carrera artística, y ha trabajado en nuevas creaciones que se pueden ver en el recorrido que reúne una selección de 35 obras que ahondan en aspectos clave de la producción de Aballí.
Videoinstalaciones, palabras, óxidos, relojes de arena, polvo, papeles de periódico, James Joyce y Ludwig Wittgenstein se citan en esta muestra, en que el artista catalán ahonda en las estructuras del cine y del lenguaje audiovisual como una de sus prioridades actuales.
El 'tempus fugit' es uno de los hilos conductores de la exposición, que empieza con una videoinstalación compuesta de siete proyecciones de relojes de arena, cuyos tiempos van desde el minuto hasta las dos horas.
Todo con el fin de dar cuenta de que el tiempo pasa: "A veces nos da la sensación de que va muy lento; a veces, demasiado rápido. Intento hacer visible el paso del tiempo en sí mismo, darle contenido visual por medio de este hilito de arena que va cayendo".
"Contemplar el tiempo nos hace conscientes de que el tiempo transcurre más allá de lo que hacemos con él", ha comentado el artista.
El polvo se convierte en protagonista de algunas de las obras de la etapa de los años 90 del artista, como es el caso de 'Polvo (6 cuadros)' --hechos a través del polvo depositado en la superficie de unas telas en años--, unas fotos a través de las sucias ventanas de su estudio y 'Polvo I, II, III, IV': "El que ha hecho esta obra es el tiempo que deja su rastro", consideraba Aballí.
También dedica un "memorial" a la historia de la pintura con un listado de nombres que llegan a la actualidad y que empiezan con Pietro Cavallini, del siglo XIII, por ser el primero en firmar un cuadro como artista individual.
El color es también una de las obsesiones del considerado como un icono del arte contemporáneo catalán, y ello se plasma en muchas obras como la doble proyección de 'Repintar Miró', una videoinstalación en que vuelve invisible una obra del pintor pintándola de blanco, y vuelve a visibilizar con el retorno de sus colores originales.
Una gama de colores extraída de recortes de periódicos recolectados por Aballí centra otro de los espacios, en que cuadros que amplifican estos recortes contienen también textos de Joyce desposeídos de relato y solo significados por las palabras relacionadas con el color.
TEORÍA DEL COLOR DE WITTGENSTEIN
La teoría del color de Wittgenstein también se hace presente en la exposición con varios textos sobre lienzos de colores vivos en un recorrido que explora el color, el lenguaje y la imagen en la construcción de significados.
Sobre el lenguaje, destaca la obra '1.000 paraules' en que un crítico de arte, un escritor y una artista son invitados a describir una fotografía que Aballí se encontró en la calle desde una mirada muy particular.
La comisaria Martina Millà ha insistido en que Aballí no sólo ha ganado el premio, sino que "se lo ha ganado" con la conceptualización y creación de esta exposición, en que se puede ver una cara distinta del creador que se ha implicado también a nivel museológico con la ubicación de obras en diferentes espacios, normalmente no destinados a la exposición, como es la biblioteca y algunos pasillos.