Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Japón no quiere sexo, ni violencia en el manga

Midara, un personaje erótico que los menores de edad no podrán leer si se aprueba la nueva normativa sobre los populares cómics.telecinco.es
Revuelta en el mundo del manga. La iniciativa de los políticos japoneses para restringir la venta de sus famosos cómics con escenas sexuales a los menores de edad se ha visto frenada. Los "mangakas" más conocidos del país, dibujantes de manga, han criticado la normativa que pretende regular los contenidos subiditos de tono en las populares historias.
La revisión de la normativa, que iba a ser votada este viernes, se retrasará, mientras el principal partido de la Asamblea, el Democrático (PD), mayoritario en Japón, estudia las quejas de dibujantes, asociaciones e industria del manga.
La propuesta afecta a cualquier personaje de manga o anime que pueda ser percibido como menor de 18 años por su "edad, vestimenta, accesorios, grado escolar, el escenario en el que se encuentre, la edad de otros personajes o su voz".
Esos personajes de anime no podrán "estar implicados" o "aparentemente implicados" en actividades que sean "o parezcan" sexuales, o que "impidan el desarrollo de facultados sexuales sanas en los jóvenes".
Maestros como el creador de "Mazinger Z", Go Nagai, o el de "Doraemon", Fujiko Fujio A, han dado mayor eco a la protesta, obligando a posponer la tramitación de la reforma que, de ser adoptada, podría entrar en vigor en octubre.
Nagai afirmó en una comparecencia ante la prensa esta semana que estas enmiendas van en contra de la libertad de expresión de los artistas y de la industria del manga, una poderosa fuente de ingresos para Japón por su popularidad en todo el mundo.
Otros creadores subrayan  que esta norma pone en peligro la iconografía por antonomasia de la cultura manga y recuerdan que también dentro de este arte hay categorías, que van desde inocentes historias infantiles hasta pornografía para adultos.

Con el texto, que sería sólo aplicable en la capital de Japón, se pretende evitar la compra por los menores de 18 años de cómics eróticos que estén protagonizados por personajes de apariencia aniñada.
Los que incumplan la la futura ley podrían enfrentarse a multas de hasta 300.000 yenes (2.400 euros), según el diario Asahi Shimbun.