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Luján Argüelles: "Mi príncipe será aquel con el que me muera, por el momento no está"

Luján Argüelles se estrena como escritora y presenta su primer libro, "Cenicienta llevaba tacones de 15 cm", en él cuenta los amores y desamores de un grupo de chicas. Lo curioso de este libro es que está basado en historias reales que les han ocurrido a sus amigas y a la propia Luján.
Guapa y simpática, la presentadora se encuentra inmersa en varios proyectos, acaba de estrenar "Un príncipe para Laura" en Cuatro, cadena de la que lleva siendo imagen desde hace seis años y en la que ha presentado varios formatos televisivos como "¿Quién quiere casarse con mi hijo?", "Money Time" o "Hijos de papá".
-¿Cómo y cuándo nace la idea de este libro?
-Hace ya más de dos años que me llamaron de la editorial para plantearme la posibilidad de escribir, en ese momento me dijeron qué te gustaría y yo ya empecé a organizar mi cabeza en torno a esta historia. No fue posible, porque tenía mucho trabajo y yo me sentía absolutamente incapaz, pero sí que desde ese toque de aviso he estado pensando en el libro. Por aquel entonces, lo había concebido como un diálogo a cuatro, de cuatro de mis amigas, cada una con su perspectiva, con temáticas diferentes, relacionados con la mujer... Y hace poco menos de un año, es cuando me llamó Planeta M.R. Y yo ya tenía todo en mi cabeza, ya sabía qué era lo que quería hacer, y dije venga para adelante.
-Cuéntame un poco, se trata de varias historias de amores y desamores, ¿No es así?
-Sí, son seis mujeres y a todas en realidad, les unen muchas cosas porque son amigas, pero además, es real, somos toda mi pandilla de amigas aquí metidas, aunque no somos seis, somos más. Todas las mujeres que han formado parte de mi vida y han estado cerca de mí aparecen en el libro, la mayoría, pero les va mal siempre, ellas proyectan todas sus ilusiones en su historia de amor y excepto la primera chica, que está casada, pero tampoco está muy segura de su realidad, al resto a todas les va mal, pero ellas se lo toman con mucho humor y se ríen de todo lo que les pasa.
-¿Son historias totalmente reales o hay un poco de ficción?
-No, el espíritu es cien por cien real, ahora bien, la manera de contarlo es otra cosa, yo te lo puedo contar como una tragedia como en muchas de las ocasiones nos ha ocurrido y que acabes con pañuelos tirados por el suelo negros de la máscara de pestañas de tanto llorar, pero no queremos que el lector acabe llorando. Así que finalmente acabamos convirtiéndolo todo en un risa, pero es lo que hacemos nosotras, pero llevado al extremo, aunque están retratadas tal cual las contamos nosotras. Hay una historia con la que nos tiramos por los suelos de la risa, uno que dejó plantada a una de mis amigas con la excusa de que su hermano había pedido un crédito, en su momento fue un trauma, ahora nos reímos.
-¿En el libro también cuentas historias que te hayan pasado a ti?
-Somos todas, en este libro estamos todas.
-¿El público al que va dirigido son sólo chicas o puede haber un público más amplio?
-Yo creo que a lo mejor los chicos si lo leen, desde luego, no se van a sentir reflejados porque van a decir pero cómo hay este tipo de hombres por el mundo, los hay, y probablemente, vosotros seáis muy así en algunas ocasiones, pero claro, no hay capacidad para darse cuenta. Entonces, a lo mejor los hombres se ríen, yo tengo amigos que se lo están leyendo y se están riendo. Aunque yo creo que probablemente, casi con total seguridad, serán mujeres las que se acerquen más a este libro. Ojalá se acerque todo el mundo pero no sé, hombre mi padre lo ha leído.
-¿Una vida sin amor qué es para ti?
-Al final hay muchos tipos de amor de los que puedes tirar, una vida sin amor, tal y como yo la concibo, creo que una relación sentimental, te construye, te ayuda a construirte por dentro, pero, probablemente hay muchos momentos, puede llegar el caso en el que veas que eso no va a poder ser, con lo cual vas a tener que construirte con otro tipo de amores.
-¿Cómo crees que es la mejor manera de afrontar el desamor?
-Con mucho sentido del humor y con tiempo, al final, hay historias de una amiga en concreto, voy a llamarlas a todas amigas porque están mi prima, mis hermanas, amigas, hay una historia que si esto lo hubiéramos escrito hace un año y medio y ella lo hubiera leído en aquel momento, estaría llorando por las esquinas y asesinándome y retirándome la palabra para siempre. Un año y medio después, gracias a cómo interpretamos nuestra realidad en tono humorístico, ella se tira por los suelos con esta historia. Así que tienes que tomártelo con sentido del humor, a ver tienes que llorarlo porque no te queda otra, a veces lo estás llorando sin ni siquiera haberte separado de esa persona, con lo cual, ya tienes mucho camino ganado, primero hay que llorarlo, pero como todo, tragar y asimilar el disgusto y luego intentar darle la vuelta y reírte.
-¿El concepto del "amor" ha cambiado para ti con el paso del tiempo?
-Yo, personalmente, no soy ninguna doctora en el amor, he observado muchas historias, he estado presente en muchas historias de amor, no sólo en la tele sino también fuera de ella. Mi percepción es que el amor cambia muchísimo, la manera de vivirlo y de entenderlo. Con dieciocho años es como, "me entrego toda entera según te veo una noche tomándome un piña colada", ahora ya la cosa es distinta. Tengo una amiga que dice, "déjame ser, déjame estar", con lo cual, yo creo que según vas creciendo al final, tu príncipe azul, es aquella persona que te deja ser y te deja estar y que además consigue que tú hagas lo mismo con él, que no quieras cambiarle, dices no es nada de lo que yo quería, pero consigue que yo le deje ser y le deje estar. Con lo cual, con esto me quedo.
-¿Crees que existe una fórmula infalible para encontrar el amor?
-No, yo creo que el amor nos puede aparecer a todos, a todos nos aparecerá en algún momento. Pero no sabes cómo va a pasar, es verdad que si vas obsesionada en encontrarlo, los analizas a todos y eso no te va a llevar a ningún sitio. A cualquier hombre que se acerque ya lo estás analizando buscando en él, el amor. Entonces, lo mejor es dejarse llevar, pero no hay una fórmula. "El amor está en todas partes", digo yo muchas veces en el programa.
-¿Hay que arrepentirse de los amores del pasado?
-Yo creo que no, no hay que arrepentirse de nada. Al final, la vida es un cúmulo de experiencias de las que tienes que ir aprendiendo. Bueno, la misma palabra lo dice, experimentando, la vida es un puro experimento, que tiene que encaminarte y llevarte hacia la tranquilidad y felicidad moderada, porque la otra no existe. Y si tienes que vivir algo, lo has tenido que vivir y ya está.
-¿Tienes alguna mancha negra en su historial amoroso?
-A ver, evidentemente, si tú has dejado una relación es porque no cumplía tus expectativas, no es que esa persona se convierta en una mancha negra en el sentido estricto, pero son historias que no han tenido el fin que pretendía. Y luego, tienes experiencias, en las que sufres más y menos, grandes locuras. Hace unos días me encontré con un muy buen amigo mío con el que llegué a Madrid cuando teníamos 23 años y nos reímos muchísimo recordando viejos tiempos e historias de amor del pasado, éramos los terremotos, pero los terremotos emocionales, era un subir y bajar todo el rato.
-¿Has renunciado a cosas por amor?
-Todos los días tengo que renunciar a cosas que yo toda mi vida he entendido que eran muy importantes y luego no es para tanto, voy aprendiendo y renunciando en cada momento. Cuando eres joven y con el mundo por delante para comértelo, sólo ves esa meta, cuando vas alcanzando cuotas y superando puertos, ya no estás tan obsesionado con ese fin y cuando ya has llegado adonde quieres llegar, miras hacia otro lado y dices de aquí también quiero, entonces entra alguien en juego y empiezas a darte cuenta de que tampoco necesitas tanto lo otro. Con el tiempo aprendes que lo emocional siempre te va a aportar mucho más que lo laboral.