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El Macba se vuelve "punk" con una exposición sobre sus rastros en el arte

El Museu d'Art Contemporani de Barcelona (Macba) sigue los "rastros del punk en el arte contemporáneo" en una exposición, que abrirá puertas el jueves, cuando se cumple este año el 40 aniversario de la eclosión de este movimiento vinculado a la música y que se convirtió en una actitud vital con ecos hasta la actualidad.
Lo han explicado el director del museo, Ferran Barenblit, y el comisario de la exposición, David G. Torres, en la presentación de la exposición 'Punk. Els seus rastres en l'art contemporani' que se pudo ver anteriormente en el Centro de Arte 2 de Mayo de la Comunidad de Madrid y la sala Artium de Vitoria.
"¿Alguna vez os habéis sentido estafados?", ha preguntado el director del museo a la audiencia al inicio de la presentación, parafraseando la famosa pregunta del cantante de Sex Pistols, Johnny Rotten.
La propuesta, que es una versión ampliada de sus antecesoras en Madrid y Vitoria, "no es una exposición sobre el punk, sino sobre sus rastros en el arte contemporáneo", ha insistido Torres, que en los últimos diez años se ha dedicado a estudiar los ecos de la violencia en el arte.
"El punk es uno de los movimientos que más poso ha dejado en el siglo XX", ha dicho un convencido Torres, que para idear esta exposición ha seguido la estela del libro de Greil Marcus 'Lipstick Traces', que sitúa los orígenes del movimiento en el dadaísmo y el situacionismo, y con la muestra trata de continuar la obra de 1989.
NI CRESTAS, NI CHUPAS NI TACHUELAS
La exposición trata de huir de los estereotipos más superficiales que han acompañado el movimiento, tratando de ir más allá de la "cresta, la tachuela y la cazadora de cuero" y dejar de lado la nostalgia para repensar su vigencia.
Así, se propone analizar desde el arte un movimiento convertido en un "adjetivo" para definir una forma crítica de ver el mundo y huir de la alienación ante una sociedad en que lo 'hippie' perdió fuelle y la sensación de miedo provocó un viraje hacia valores convencionales.
'NO FUTURE'
El punk y su lema 'No future' está presente a lo largo del recorrido que ha sumado obras de los artistas catalanes Marcel·lí Antúnez y Jordi Benito, para contextualizar los ecos del movimiento en el territorio, así como también de Eduardo balanza, Die Tödliche Doris, Jota Izquierdo, Israel Martínez, Luis Felipe Ortega y Daniel Guzmán.
En la exposición se pueden ver obras de Jean-Miche Basquiat, Laurent P.Berger, Chris Burden, Claire Fontaine, Eulàlia Grau, una foto de Tracey Emin, una reproducción de Barnett Newman, Tere Recarens y Pepo Salazar, entre muchos otros.
Complementada con numerosos documentos, discos, libros y referentes gráficos, la muestra cuenta con un área de documentación para contextualizar el movimiento nacido en Reino Unido y Estados Unidos, y sigue los rastros de la violencia, el sexo, los medios de comunicación de masas y la intensidad y la juventud a lo largo del recorrido.
CRISIS DE LA MODERNIDAD QUE PERDURA
"La crisis de la modernidad y pérdida de la utopía no es una cosa que se dé a final del siglo XIX, sino que tiene réplicas sísmicas a lo largo del siglo XX que no se acabaron ni agotaron con las guerras mundiales, la guerra fría y la crisis del petróleo", ha observado Torres.
Barenblit ha celebrado la comunión de principios del museo como son su discurso crítico y relato alternativo de planteamientos hegemónicos en la historia del arte, como defiende también el movimiento 'punk'.