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Manuel Díaz, sobre su padre: "Mi obligación como hijo sería abrirle mi corazón"

Manuel Díaz 'El Cordobés' se ha convertido en todo un reclamo dentro de los ruedos y también fuera y es que el torero apadrinó el nuevo concesionario de Jaguar Quiauto de Alcalá de Henares, una marca con la que mantiene muy buena relación.
El torero se mostró de lo más orgulloso y contento de sus amigos y es que como él mismo comentó, cuando estás pasando por situaciones difíciles es cuando te das cuenta de cuáles son tus verdaderos amigos. El diestro ha obtenido por fin, después de muchos años luchando, la prueba de paternidad que certifica que Manuel Benítez es su padre, una verdad que él lleva defendiendo toda su vida por el honor de su madre.
Manuel Díaz aseguró que era algo que estaba esperando desde siempre a pesar de que él estaba totalmente seguro que era su padre. En cuanto a la relación con él, Manuel aseguró que sabe que es muy difícil que sus caminos se crucen pero que a pesar de eso, él nunca le cerraría las puertas a una posible relación con su padre. Sin duda uno de los grandes apoyos para el diestro durante este tiempo ha sido su mujer, Virginia Troconis para la que el diestro solo tuvo bonitas palabras de cariño y de agradecimiento.
CHANCE: Te hemos visto emocionado en tu discurso porque los amigos de Jaguar han contado contigo.
Manuel Díaz: Me une un vínculo muy bonito con mucha gente de esta casa. Cuando fuimos a hacer el maratón, que era una aventura muy importante porque además lo hacía con Virginia, lo hacíamos juntos y era un reto.
CH: Se te ve relajado y sonriente, ¿Ha habido un antes y un después de la confirmación de la paternidad?
M.D: Mi vida sigue igual, era algo que yo tenía que solucionar porque es ley de vida y lícito saber cuáles son tus raíces, estoy tranquilo, seguro, confiado y feliz a ratos, pero sí feliz por mi madre, por mis niños y porque se ha podido ver mi verdad. Yo siempre le he agradecido a todo el mundo lo que me ha ayudado, la prensa que ha confiado en mí y cómo habéis creído en mí. Es muy importante para la gente que está en mi situación. A veces es duro, te encuentras muy solo. Ya te digo que es un poco el estar tranquilo, tener tranquilidad en ese aspecto.
CH: Te vimos al salir del juzgado pero no te hemos vuelto a ver cuando ya tenías la sentencia. ¿Cómo te enteraste?
M.D: Tenía claro que iba a ser así, era evidente. Yo sabía que iba a ser así, yo estaba seguro y tenía claro, he tenido claro toda mi vida quién soy. Uno acepta pero aceptar a veces es no estar conforme con lo que te pasa en la vida. Yo he luchado por mi vida, por hacerme a mí mismo pero no me conformo con que el resto de las personas que me quieren y que me importan tengan que aceptar también esa situación. Yo tenía que luchar. Ha sido muy natural todo, era un paso decisivo en mi vida en un momento importante en el que había que agradecer muchas cosas, yo ya veía que era la única vía que me quedaba y cuando me lo dijeron creo que mi reacción fue normal. Yo lo sabía.
CH: Estabas disgustado porque tu padre no apareció, ¿se te ha pasado el disgusto?
M.D: Yo no tengo que reprochar nada a nadie, no puedo obligar a nadie a que me quiera, yo puedo hacer cada día cosas para que la gente que me necesita estén felices conmigo y no le tengo rencor a nadie. No soy rencoroso, eso solo trae cosas malas a uno mismo. Es un sentimiento malo entonces comprendí la situación y la entendí, no era agradable, para mí no era agradable estar allí y comprendí que para él tampoco iba a ser agradable estar allí. Tampoco lo esperaba, pero no por despecho mío ni nada de eso.
CH: ¿Confías en un reencuentro con él?
M.D: No, ya no. Bueno tampoco creo que se pueda dar y si se diese pues mi obligación como hijo sería abrirle mi corazón y bueno si se diese pues estaría dispuesto a conversar como una persona civilizada y ya te digo que uno acepta su vida y uno es consciente de su vida, a mí nadie me ha engañado. He confiado siempre en la verdad de mi madre, es el motor de mi vida, es lo que me ha hecho luchar, yo defendía mi verdad y su honor. Eso ha quedado patente, ha quedado defendido y ahora sigo mi vida. Soy un hombre muy feliz porque tengo una familia fantástica, tengo una madre que es una persona con una fuerza y con una lección de vida que me ha dado que creo que no la merezco.
CH: ¿Cómo ha sido esa conversación con tus hijos?
M.D: Bueno con mi hija Triana... su abuelo es un hombre que se abre de piernas y ella como hace ballet dice que se abre de piernas como su abuelo. Manuel, cuando se enteró de que tal, yo se lo he estado explicando un poco porque se iban a enterar, él me dice: "Papá, pero... ¿va a venir el abuelo?" y yo le digo a lo mejor algún día viene. Alba fue todo:" Enhorabuena papa, felicidades, eres el mejor, te quiero mogollón, gracias por todo". Creo que cada uno lo ha llevado con naturalidad. Sinceramente quiero mandar un apoyo a todas las personas que están en mi situación y a todas esas madres que se quedan como mi madre que estén tranquilas porque nosotros, los hijos que estamos en esta situación, si hay algo que tenemos claro desde que nacemos es darnos cuenta rápidamente de quien nos quiere de verdad. Ante ese cariño que las madres dan a sus hijos, las palabras sobran.
CH: Una de las personas que te quiere de verdad es Virginia, ¿Hubieras podido hacer esto sin ella?
M.D: Virginia sobre todo es mi amiga, es mi pareja pero es mi amiga y hay momentos en que me sincero como un amigo y quiero escuchar qué me diría un amigo. Yo cambio muchas veces los roles, no solo lo que yo quiero escuchar. Le digo dímelo como se lo dirías a tu hermano, una pareja siempre quiere el bien para ti. Hay momentos en los que es mi mejor amiga y eso es fantástico, si es tu pareja, tu mujer, la madre de tus hijos y tu mejor amiga pues es una relación genial. Yo con ella creo que todo lo que he emprendido lo he comentado y siempre he estado muy abierto a su opinión, para mí es muy importante su opinión, me sirve mucho lo que ella opina. Sinceramente a veces tengo alguna duda y ella me aclara muchas cosas.
CH: ¿Cómo fue esa conversación con tu madre con la sentencia en mano?
M.D: A mí no me tenía que convencer, yo estaba convencido, pero le dije:"Mamá ya está".
CH: ¿Y ella?
M.D: Pues nos abrazamos y ya está. Luego le dije:"¿Qué vamos a comer hoy?".
CH: Si se produjera ese encuentro, ¿qué te gustaría decirle a tu padre? Y otra cosa, se está hablando que lo has hecho por interés económico.
M.D: Mira si lo viese le preguntaría por qué hemos llegado hasta esto, si hubiese sido más fácil de otra manera. Somos muy iguales, muy similares en muchas cosas, somos personas que tenemos esa energía y esa cosa que solo la puede dar una relación de parentesco entonces para qué luchar contra una cosa evidente. Hubiese sido más bonito. El dinero para mí no es lo más importante en mi vida. Soy de las personas que nací desnudo y me moriré desnudo y teniendo para un puchero, está claro que mi situación es boyante porque he toreado mucho, he invertido muy bien, genero mucho dinero, he tenido gente que me ha asesorado muy bien y la única tranquilidad que me da eso es si alguna vez algún hijo mío lo necesita o le puedo dar mejores estudios, puedo hacerlo.
CH: ¿Los vas a reclamar?
M.D: No me lo he planteado, es que yo soy Manuel Díaz como mi abuelo que era camionero de una cantina.
CH: ¿Te gustaría conocer a tus hermanos?
M.D: No tengo ningún motivo para no conocerlos. Yo creo que los que menos culpa tenemos en todo este tema somos los hijos. Yo no tendría ningún problema de saludarlos normal, soy una persona que entiende las cosas.
CH: ¿Serías tú el que te acercarías a ellos?
M.D: No me lo he planteado pero si ocurriera pues nos saludaríamos y punto. No hay problema.